Familias entregaban miles de dólares y pesos para acceder a su vivienda soñada, pero las promesas nunca se cumplían. Uno de los acusados reconoció parte de la maniobra y podría recibir prisión efectiva.
La causa por las presuntas estafas inmobiliarias en Neuquén sumó un nuevo capítulo judicial luego de que uno de los principales acusados reconociera su responsabilidad en 14 hechos vinculados a la venta y construcción de viviendas que jamás fueron terminadas. La fiscalía buscará que reciba una condena de prisión efectiva.
La investigación reveló un esquema que funcionó durante años a través de la firma Compac Viviendas, una empresa que ofrecía casas industrializadas bajo los sistemas Steel Framing y Wood Framing, además de terrenos en Neuquén, Centenario y Plottier.
Según la acusación, la firma montó una estructura para generar confianza: oficinas abiertas al público, empleados trabajando, materiales de construcción exhibidos y catálogos con imágenes de supuestas viviendas finalizadas. De esa manera lograban captar familias interesadas en acceder a su casa propia.
Las víctimas entregaban sumas de dinero para iniciar las obras. En muchos casos, pagaban anticipos equivalentes al 70% del valor total de la vivienda, además de cuotas mensuales, transferencias bancarias y pagos en efectivo. Sin embargo, las construcciones nunca comenzaban o registraban mínimos avances antes de quedar abandonadas.
Cuando los clientes reclamaban, los acusados respondían con excusas vinculadas a problemas económicos, demoras en la entrega de materiales o complicaciones derivadas de la pandemia. Con el paso de los meses, las oficinas cerraban y el contacto con los responsables se cortaba.
La fiscalía incorporó peritajes contables que concluyeron que el dinero recibido de las familias no era destinado a las obras prometidas, sino a cubrir deudas anteriores, gastos corrientes y consumos personales.
Durante la audiencia, el juez destacó que el perjuicio económico comprobado supera los 244 mil dólares y más de 20 millones de pesos.
Uno de los acusados, Alejandro Comiso, reconoció su responsabilidad en 14 hechos y renunció al juicio oral. La Justicia deberá definir la pena. El fiscal Juan Narváez adelantó que pedirá una condena de prisión efectiva.
Bernardo Comiso, también imputado, fue condenado a tres años de prisión condicional por 11 hechos de estafa. Deberá cumplir reglas de conducta, realizar tareas comunitarias y presentarse periódicamente ante las autoridades judiciales durante los próximos tres años.
