El Superior Tribunal de Justicia de Chubut declaró nulo el proceso de remoción de la magistrada penal de Comodoro Rivadavia por falta de imparcialidad del Tribunal de Enjuiciamiento.
El Superior Tribunal de Justicia de Chubut dejó sin efecto la destitución de la jueza penal de Comodoro Rivadavia, Mariel Suárez, y ordenó su inmediata reincorporación al cargo. El fallo se centró en la validez del procedimiento que culminó con su remoción y no en los hechos que originaron el proceso disciplinario.
La sentencia sostiene que el Tribunal de Enjuiciamiento que juzgó a Suárez carecía de la garantía de imparcialidad exigida por la Constitución y los tratados internacionales. El máximo tribunal provincial declaró la nulidad absoluta de todo el proceso y ordenó la reincorporación de la magistrada a su cargo.
El cuestionamiento a Daniel Báez
El eje central del pronunciamiento apunta a la actuación del entonces presidente del Tribunal de Enjuiciamiento, Daniel Báez. Según el STJ, existió una incompatibilidad insalvable porque Báez había intervenido previamente en etapas vinculadas al inicio de la investigación administrativa contra Suárez y luego pasó a integrar el órgano encargado de juzgarla.
Para los ministros que votaron la nulidad, esa doble intervención vulneró el principio según el cual nadie puede desempeñarse simultáneamente como impulsor de una investigación y luego como juez de la misma cuestión. «La participación de un juez objetivamente inhabilitado por afectación de la garantía de imparcialidad no configura un defecto subsanable: compromete la validez misma del proceso», sostiene uno de los pasajes citados en la resolución.
Las declaraciones públicas y el prejuzgamiento
Otro aspecto que tuvo peso en la decisión fueron las manifestaciones públicas realizadas por Báez al inicio de la investigación. El fallo recuerda que, al día siguiente de la apertura del sumario administrativo, el magistrado brindó declaraciones periodísticas en las que calificó el episodio como una situación «excepcional» y afirmó que no recordaba antecedentes similares durante sus décadas en el Poder Judicial.
Para el STJ, esas expresiones excedieron una descripción institucional del caso y constituyeron una valoración anticipada sobre la gravedad de los hechos. «Importa la exteriorización de una valoración anticipada sobre la entidad de los hechos. En términos procesales, configura un supuesto de prejuzgamiento documentado en una actuación de máxima intensidad», señala la sentencia.
El análisis psicológico incorporado por el STJ
El fallo incorpora conceptos de la psicología cognitiva para explicar los riesgos de que un juez intervenga luego de haber expresado una opinión previa sobre un caso. La sentencia menciona específicamente el denominado «efecto de anclaje», un fenómeno que describe cómo una valoración inicial puede condicionar evaluaciones posteriores.
Según el razonamiento del tribunal, cuando una persona adopta tempranamente una hipótesis sobre un hecho, existe una tendencia a interpretar la información posterior a partir de ese primer juicio. Ese razonamiento fue utilizado para reforzar la conclusión de que la garantía de imparcialidad había quedado comprometida desde el inicio del trámite.
Críticas al contenido de la sentencia de destitución
El STJ también cuestionó la redacción de la resolución que en 2023 dispuso la destitución de Suárez. Señaló que el voto de Báez incorporó referencias a artículos de opinión periodísticos y utilizó expresiones que el máximo tribunal consideró impropias para una decisión judicial. Particularmente objetó el tramo final de aquella sentencia, donde se sugería a la magistrada que se dedicara a actividades académicas, a escribir libros o a mantener relaciones personales con personas privadas de libertad. «Ese lenguaje resulta incompatible con el deber de ecuanimidad que rige el ejercicio de la función jurisdiccional», concluyó.
Restitución inmediata, por segunda vez
A partir de esas conclusiones, el STJ determinó que la destitución carecía de validez jurídica desde su origen y dispuso la inmediata reincorporación de Mariel Suárez al cargo de jueza penal que ocupaba en Comodoro Rivadavia antes del inicio del proceso de enjuiciamiento. Suárez reasumirá en el cargo por segunda vez, ya que en 2015 obtuvo un fallo favorable del Superior Tribunal de Justicia luego de haber sido destituida en un proceso iniciado por el Consejo de la Magistratura. La magistrada podrá reclamar también la reposición del daño patrimonial provocado por el tiempo en que estuvo impedida de ejercer la función, desde noviembre de 2023.
