La Municipalidad de Rawson suspendió la demolición de una casa en Playa Magagna, tras la notificación que ordenaba intervenir el inmueble en 72 horas por riesgo de erosión costera. El propietario mantuvo una reunión con autoridades y se evalúan alternativas como una defensa costera provisoria y una posible reubicación.
La Municipalidad de Rawson suspendió la demolición de una vivienda ubicada en Playa Magagna, luego de que el propietario, Rodrigo Porcel de Peralta, recibiera una notificación del Tribunal de Faltas Municipal que ordenaba medidas urgentes sobre el inmueble por su estado de deterioro y riesgo ante la erosión costera. La notificación establecía un plazo de 72 horas para iniciar alguna intervención sobre la propiedad.
Según informó Porcel de Peralta a ADNSUR, tras mantener una reunión con autoridades municipales, le comunicaron que no se procederá a la demolición. «Me dijeron que no van a demoler», afirmó. Durante el encuentro, las autoridades plantearon avanzar en alternativas para evitar el derrumbe de la vivienda mientras se analiza una eventual reubicación. También indicaron que intentarán ejecutar una defensa costera provisoria para frenar el avance del mar sobre el sector afectado.
El vecino señaló que las autoridades le adelantaron que existe un proyecto de obra de mayor magnitud, que comenzaría entre julio y agosto, y que podría servir como solución definitiva para el problema costero en la zona.
El conflicto se originó a partir de una notificación oficial firmada por un funcionario municipal, donde se advertía sobre «construcciones clandestinas en estado de derrumbe por la acción de las mareas». El documento hacía referencia a artículos de la Ordenanza N° 9262 vinculados a edificaciones en peligro de ruina, estructuras comprometidas y riesgos para la seguridad.
Días atrás, Porcel de Peralta había manifestado que no existía ninguna propuesta concreta de asistencia o relocalización. «No me ofrecen reubicación, no me dan un terreno, no me pagan un alquiler. Solo me dicen que van a tirar la casa abajo», declaró. También denunció la falta de obras preventivas para contener la erosión marina y aseguró que materiales destinados a defensas costeras permanecían abandonados desde hacía más de un año.
Tras la resolución del conflicto, Porcel de Peralta afirmó: «Estuve dos días sin dormir, con un ataque de histeria. Por suerte ahora estoy más tranquilo».
