Las autoridades evalúan si la remoción de más de una decena de arrayanes en un predio de Villa La Angostura fue ilegal y podría derivar en sanciones económicas.
La tala de varios árboles de arrayán en un predio ubicado sobre la costa del lago Correntoso, en Villa La Angostura, es investigada por las autoridades. De confirmarse que los trabajos se realizaron sin la autorización correspondiente, podrían aplicarse sanciones económicas.
Los ejemplares afectados se encontraban en un sector próximo al camping municipal. Según las primeras inspecciones, más de una decena de arrayanes habrían sido removidos o intervenidos. Se trata de una especie protegida dentro del bosque andino patagónico, por lo que cualquier acción sobre ella está sujeta a estrictas regulaciones.
Las tareas realizadas en el terreno serían responsabilidad de su propietario. Las autoridades deberán determinar si existió algún permiso excepcional para llevar adelante la intervención o si corresponde iniciar actuaciones administrativas y aplicar multas. Al tratarse de arrayanes, una especie que no posee aprovechamiento maderero, la evaluación se centra en el impacto ambiental ocasionado sobre el bosque nativo.
La legislación vigente contempla sanciones económicas que se calculan de acuerdo con la superficie afectada, además de otras posibles medidas complementarias. Hasta el momento, no se informó oficialmente si se abrió un expediente ni qué organismos intervendrán para cuantificar el daño ambiental provocado.
