La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que las gestiones para ingresar al programa Visa Waiver están encaminadas y se prioriza su concreción para el primer semestre de 2027.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que el Gobierno trabaja como “prioridad de gestión” en la incorporación de Argentina al programa Visa Waiver, que permitiría a los ciudadanos argentinos ingresar a Estados Unidos sin necesidad de tramitar la visa tradicional de turismo o negocios.
Actualmente, los argentinos deben realizar el trámite de la visa B1/B2, que incluye completar formularios online, pagar aranceles, obtener turnos, asistir a entrevistas presenciales y demostrar solvencia económica y arraigo en el país. En caso de concretarse el ingreso al Visa Waiver, ese procedimiento se simplificaría a una autorización electrónica denominada ESTA (Electronic System for Travel Authorization), un permiso online más rápido y sencillo.
“La idea es que el primer semestre del año que viene ya sea una realidad la Visa Waiver. Es un tema importantísimo y prioridad de gestión. Paso a paso vamos adelantando homologación de datos, trazabilidad y sistemas tecnológicos”, explicó Monteoliva. Además, confirmó que ya existen conversaciones activas con el Department of Homeland Security, el organismo de seguridad interior de Estados Unidos.
“Estamos trabajando para que los argentinos entren sin visa a los Estados Unidos. No es tan sencillo, no es solamente una decisión política o administrativa. Hemos tenido reuniones con Homeland Security, siempre y cuando completemos todo el proceso para el 2027”, sostuvo la funcionaria.
El sistema Visa Waiver permite ingresar a Estados Unidos por hasta 90 días exclusivamente para turismo, negocios o tránsito, y no habilita a trabajar, estudiar ni residir de manera permanente. Actualmente es utilizado por más de 40 países, entre ellos Chile, España, Italia, Japón y Corea del Sur. Argentina había integrado el programa durante los años ’90, aunque fue excluida tras la crisis económica de 2001.
Para regresar al sistema, Estados Unidos exige que el país cumpla con estándares vinculados a seguridad migratoria y control documental, como el uso de pasaportes biométricos seguros, intercambio de información sobre antecedentes criminales y terrorismo, sistemas migratorios compatibles y bajos índices de rechazo de visas. Las negociaciones avanzan sobre esos aspectos técnicos y tecnológicos.
