Aníbal Cepeda, de 72 años, fue hallado descuartizado en un complejo abandonado de Río Gallegos. Su familia confirmó que estaba a punto de dejar la provincia para comenzar una nueva vida en Mendoza.
La familia de Aníbal Cepeda, el jubilado petrolero asesinado y descuartizado en Río Gallegos, viajó desde la localidad bonaerense de Campana para despedir sus restos. En medio del dolor, sus hijos y nuera revelaron que la víctima tenía planes de mudarse a Mendoza y había alquilado un lugar amoblado en Santa Cruz hasta el 6 de mayo, fecha en la que, según la investigación, ya había sido asesinado.
“Él ya se estaba por ir a vivir a Mendoza, ya se había llevado todas sus cosas y acá estaba alquilando algo amueblado porque no tenía nada”, contó Isabel Britos, nuera del fallecido, en diálogo con LU12 AM680. El contrato de alquiler vencía el 6 de mayo, coincidiendo con el momento del crimen.
Los familiares llegaron a Santa Cruz con la esperanza de encontrar a Cepeda con vida, pero el domingo recibieron la triste noticia del hallazgo de sus restos. “Mi padre era buenísimo, súper tranquilo. Amable, un hombre muy trabajador”, expresó Cristian Cepeda, visiblemente afectado.
Por el hecho permanece detenido Félix Marcelo Curtti, de 61 años, principal sospechoso. La familia asegura que el detenido se hizo pasar por la víctima respondiendo mensajes desde su teléfono para demorar la denuncia. “Ya era el asesino que contestaba sus mensajes haciéndose pasar por mi suegro para que no lo viniéramos a buscar”, afirmó Isabel. La causa avanza con el análisis de movimientos bancarios y comunicaciones.
“Que pague. Si no lo paga en la tierra, lo va a pagar con la justicia divina”, sentenció la nuera. Cristian, entre lágrimas, agregó: “Me arrebataron a mi papá. Veníamos con la esperanza de encontrarlo con vida”.
