Investigadores del CENPAT documentaron un comportamiento inédito en la Patagonia: pumas depredando salmones Chinook vivos. El hallazgo revela nuevas interacciones en el ecosistema debido a la expansión de esta especie invasora.
Un equipo de científicos del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) logró el primer registro en la Patagonia de pumas cazando salmones Chinook vivos en ríos de la provincia de Santa Cruz. El hallazgo, considerado inédito para la región, se enmarca en investigaciones sobre los cambios ecológicos provocados por la expansión de esta especie de salmón invasora.
Las evidencias se recolectaron en el valle del río Caterina, al sur de Santa Cruz, una cuenca cercana al Campo de Hielo Patagónico Sur. Desde el año 2003, los investigadores habían detectado restos de grandes ejemplares de salmón dispersos lejos del cauce, lo que sugería la intervención de un depredador terrestre. «Observamos grandes cadáveres de salmón Chinook invasor dispersos a lo largo del valle», explicó Javier Ciancio, investigador del CESIMAR-CONICET.
La confirmación de la interacción directa llegó en 2022, cuando un pescador observó signos de una caza reciente y posteriormente registró a los pumas alimentándose de los salmones en el río. No existen antecedentes conocidos de este comportamiento entre ambas especies en Sudamérica.
Según el investigador Javier Ciancio, este fenómeno podría estar vinculado a cambios en la disponibilidad de presas y al proceso de recolonización del puma en la Patagonia. «Es probable que el puma esté consumiendo estas presas debido a la falta de competencia con otros predadores y a su actual proceso de recolonización en la Patagonia», señaló.
La invasión del salmón Chinook en los ríos patagónicos comenzó hace aproximadamente 45 años. Tras el desove, la muerte masiva de ejemplares genera grandes acumulaciones de biomasa, que son aprovechadas por carroñeros como cóndores y zorros. La depredación activa por parte del puma introduce un nuevo nivel en la dinámica trófica de estos ecosistemas.
Para el estudio, los científicos utilizan cámaras trampa, censos con drones y análisis de isótopos estables, una técnica que permite rastrear el flujo de nutrientes. El hallazgo plantea nuevas preguntas sobre la adaptación de las especies nativas a cambios ambientales profundos y aporta información valiosa para comprender la transformación de los ecosistemas en tiempo real.
