Según datos del INDEC, la región patagónica tuvo un IPC del 2,5% en marzo, por debajo del promedio nacional. En el primer trimestre, su acumulado también es el más bajo entre las regiones.
La región patagónica volvió a marcar una tendencia atípica en materia económica: en marzo registró la inflación más baja del país y también se posicionó como la zona con menor acumulado en lo que va de 2026. De acuerdo a los datos difundidos por el INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en la Patagonia fue del 2,5% durante marzo, ubicándose por debajo del 3,4% del promedio nacional.
El dato resulta significativo, ya que históricamente la región solía registrar los índices más altos del país. Sin embargo, en los últimos meses esa tendencia se revirtió, mostrando valores más bajos en comparación con otras zonas. En el acumulado del primer trimestre, la Patagonia también se ubicó por debajo de la media nacional. Entre enero y marzo, la inflación alcanzó el 8,6%, frente al 9,1% del total país y muy por debajo del Noroeste, que lideró con un 10,7%.
Este comportamiento, si bien positivo en términos comparativos, no deja de reflejar un contexto inflacionario elevado. De hecho, el acumulado en apenas tres meses se acerca a la pauta anual del 10% que había proyectado el Gobierno nacional en el presupuesto 2026, una estimación que ya aparece como difícil de cumplir.
Por el momento, no hay una explicación única que justifique esta desaceleración en la región. Algunos análisis preliminares señalan que en ciudades como Comodoro Rivadavia y el norte de Santa Cruz podría influir la caída de la actividad petrolera, que impacta en el consumo y modera ciertos precios, especialmente en sectores como la construcción. Sin embargo, ese efecto podría verse compensado en provincias como Neuquén y Río Negro, donde el desarrollo de Vaca Muerta genera presión sobre el mercado inmobiliario, los alimentos y otros rubros vinculados al crecimiento económico.
En cuanto al comportamiento de los precios, el relevamiento del INDEC sobre una canasta de productos básicos muestra subas dispares en el último año. Entre los alimentos que más aumentaron se destacan el aceite de girasol, con un incremento del 49%, seguido por el pollo entero, con casi un 42%, y la carne picada común, que registró una suba del 32%. En el extremo opuesto, los menores aumentos se observaron en productos como el arroz blanco, con un 5%, y los fideos secos y el pan francés, ambos con un 11% de incremento interanual. En un nivel intermedio se ubicaron alimentos esenciales como la papa, el azúcar, los huevos y la leche, con subas que oscilaron entre el 18% y el 20% en el último año.
Aunque la Patagonia muestra una desaceleración relativa frente a otras regiones, el nivel general de precios continúa siendo un desafío, en un contexto donde la inflación sigue impactando de manera directa en el poder adquisitivo de la población.
