Tras vencer a Quimsa por 80-79 en Santiago del Estero, Gimnasia se puso 2-0 en la serie final. El equipo regresa a Comodoro Rivadavia para los próximos juegos, con una ventaja histórica que en el 89% de los casos derivó en campeonato.
La victoria conseguida por Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en el segundo punto de la serie final ante Quimsa no solo significó un paso en la búsqueda del campeonato de la Liga Nacional de Básquet. El ajustado triunfo por 80 a 79 en Santiago del Estero también colocó al conjunto patagónico en una posición históricamente favorable de cara a la definición.
Con dos victorias consecutivas como visitante, el equipo dirigido por Pablo Favarel regresará a Comodoro Rivadavia con la posibilidad de cerrar la serie ante su gente y respaldado por una estadística que, a lo largo de las décadas, resultó determinante para definir campeones.
Los registros históricos de la Liga Nacional indican que en 27 oportunidades una serie final comenzó con un equipo imponiéndose en los dos primeros encuentros. En 24 de esos casos, el conjunto que tomó esa ventaja inicial terminó levantando el trofeo. La cifra representa cerca del 89% de efectividad para quienes logran adelantarse 2-0 en una definición.
Las excepciones quedaron grabadas como algunas de las remontadas más recordadas de la competencia. Boca Juniors fue protagonista de dos de ellas, mientras que Atenas de Córdoba protagonizó la restante.
Uno de los antecedentes más emblemáticos ocurrió en la temporada 2002/03. En aquella ocasión, Atenas logró recuperarse después de perder los dos primeros partidos frente a Boca y terminó quedándose con la serie por 4 a 2. Al año siguiente, el propio conjunto xeneize protagonizó una reacción similar: comenzó abajo 0-2 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata, pero consiguió cuatro triunfos consecutivos para consagrarse campeón.
La tercera remontada llegó recientemente. En la temporada 2023/24, Boca volvió a demostrar capacidad de recuperación al revertir una serie adversa frente a Instituto de Córdoba. Tras caer en los dos primeros juegos, encadenó cuatro victorias y se quedó con el campeonato.
Más allá de esa tendencia general, la campaña de Gimnasia presenta un dato adicional: el Verde se transformó en uno de los pocos equipos que lograron ganar los dos primeros partidos de una final jugando fuera de casa y sin contar con ventaja deportiva.
A lo largo de la historia de la Liga, apenas un puñado de equipos había conseguido una situación semejante. Atenas de Córdoba fue pionero en 1990 cuando superó a Sport Club de Cañada de Gómez. Luego repitieron la hazaña Peñarol de Mar del Plata frente a Independiente de General Pico, Gimnasia de La Plata ante Boca, nuevamente Peñarol frente a Obras Sanitarias y San Lorenzo contra La Unión de Formosa.
La particularidad es que casi todos esos antecedentes terminaron con festejo para el visitante. Solamente Gimnasia de La Plata no logró sostener la ventaja obtenida fuera de casa. Después de ganar los dos primeros encuentros en La Bombonerita durante la temporada 2003/04, el conjunto platense sufrió la reacción de Boca y vio escapar el título.
Ese recuerdo aparece hoy como una advertencia para el equipo comodorense. Si bien los números históricos juegan claramente a su favor, la experiencia demuestra que ninguna serie está definida antes de tiempo y que las remontadas, aunque poco frecuentes, son posibles.
Por lo pronto, Gimnasia regresa a Comodoro con un escenario favorable. Tiene la ventaja deportiva de haber ganado los dos primeros juegos en Santiago del Estero, contará con el apoyo de su público y posee una estadística que respalda sus aspiraciones.
Los antecedentes indican que en casi nueve de cada diez ocasiones, el equipo que arrancó una final de la Liga Nacional con una ventaja de 2-0 terminó celebrando el campeonato. Ahora, el Mens Sana intentará que la historia vuelva a repetirse y dar el paso definitivo hacia una nueva consagración.
