El Superior Tribunal de Justicia de San Luis confirmó la condena a prisión perpetua para Marina Silva, ex policía acusada de asesinar a sus dos hijos en octubre de 2024.
El Superior Tribunal de Justicia de San Luis confirmó la condena a prisión perpetua para Marina Silva, ex policía acusada de asesinar a sus dos hijos en octubre de 2024. La resolución fue conocida luego de que el máximo tribunal provincial rechazara el recurso de apelación presentado por la defensa de la mujer.
Las víctimas fueron Sofía Mía Ojeda Silva, de 7 años, y Bautista Silva Funes, de 2 años, quienes fueron asesinados mientras dormían en la vivienda familiar en la provincia de San Luis. La sentencia original fue dictada el 22 de octubre de 2024 por los jueces Adriana Lucero Alfonso, Ariel Parrillis y Eugenia Zabala Chacur.
La defensa de Silva había solicitado una reducción de la pena argumentando que la acusada atravesaba un grave cuadro psicológico y había sido víctima de violencia de género durante años. Una pericia psicológica y psiquiátrica realizada por profesionales de Tucumán indicó que Silva presentaba un cuadro depresivo severo con ideación suicida y un fenómeno conocido como “suicidio ampliado”, en el que creía estar protegiendo a sus hijos de un futuro peor.
Sin embargo, el tribunal entendió que, aunque existieron situaciones de violencia verbal, psicológica, física, sexual y económica en relaciones anteriores de la acusada, eso no justificaba una disminución de la condena. Los jueces determinaron que el crimen fue planificado. Según la investigación, Silva actuó durante la madrugada del 1° de octubre de 2024 para evitar que terceros pudieran intervenir mientras los niños dormían.
Las autopsias confirmaron que ambos menores murieron en el acto tras recibir disparos a corta distancia. Los investigadores concluyeron además que la mujer habría utilizado una garrafa para adormecer a los niños antes del ataque. Tras cometer el doble crimen, Silva dejó una carta de despedida dirigida a su familia. En el escrito hablaba sobre sus problemas económicos, pedía perdón y aseguraba que no quería que sus hijos “fueran una carga”. También colocó carteles en las puertas de la vivienda advirtiendo a quienes llegaran que no ingresaran al lugar.
La condena fue por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía. Con información de Cadena 3, editada y redactada por un periodista de ADNSUR.
