La pavimentación de la ruta provincial y la incorporación de una ciclovía buscan reducir los altos índices de accidentes en el ingreso a las playas. La obra se finalizó contra reloj para la apertura de la temporada y se financió íntegramente con recursos chubutenses.
El inicio de una nueva temporada de ballenas trajo consigo la habilitación formal del asfalto en el camino hacia la playa El Doradillo. La obra vial reemplazó el ripio por una traza pavimentada que incluye una ciclovía en su recorrido. El proyecto apunta a ordenar el flujo de vehículos que se dirigen a la zona de avistaje costero durante los meses de mayor demanda invernal.
Durante la apertura oficial del trazado, el gobernador Ignacio Torres destacó el valor estratégico de los trabajos y remarcó que se financiaron en su totalidad con recursos de la provincia.
El mandatario valoró el esfuerzo del personal de Vialidad y de la UOCRA al subrayar que los operarios trabajaron hasta el último minuto para garantizar que el camino estuviera finalizado antes de la llegada masiva de los primeros visitantes. En ese contexto, el titular del Ejecutivo chubutense aseguró que resulta un orgullo terminar un proyecto de esta magnitud en un momento complejo a nivel nacional.
El estado del antiguo camino generaba un alto nivel de accidentes que ahora se busca revertir mediante la mejora de la superficie. Torres hizo hincapié en este aspecto al explicar que la ruta soporta un flujo de autos importante y que la llegada del pavimento permitirá que los conductores viajen de forma más segura. Además, la obra incorpora una senda para bicicletas y corredores.
El gobernador definió esta intervención como un salto de calidad esperado por la comunidad y afirmó que la nueva infraestructura «va a potenciar y va a jerarquizar muchísimo el turismo en nuestra provincia». Según recordó el mandatario, esta facilidad de acceso era una demanda histórica de los vecinos que había asumido como un compromiso central junto al municipio al inicio de la gestión.
La pavimentación del acceso a El Doradillo funcionó como un caso testigo para defender el impacto económico de la construcción en la región. El proyecto mantuvo activas a familias vinculadas al sector. Torres sostuvo la necesidad de sostener las inversiones desde el Estado provincial para reactivar el mercado interno. «La verdad que es un lujo cómo quedó la ruta, y son menos accidentes, jerarquiza el turismo y también es más trabajo», concluyó el mandatario.
