La Justicia de Esquel elevó a juicio oral la causa contra un cabo primero de la Policía del Chubut, acusado de apremios ilegales, lesiones y abuso de autoridad contra un menor de 15 años.
La Justicia de Esquel resolvió elevar a juicio oral la investigación que involucra a un cabo primero de la Policía del Chubut, acusado de haber detenido de manera arbitraria y agredido físicamente a un adolescente de 15 años durante un procedimiento realizado en febrero de 2025.
La causa fue impulsada por el fiscal Fidel González y el funcionario de fiscalía Julián Forti, y ahora será analizada por un Tribunal Mixto que deberá determinar la responsabilidad penal del efectivo.
La resolución judicial, dictada este jueves 5 de junio, marca el cierre de la etapa preparatoria de la investigación y habilita el inicio del debate oral. Durante las audiencias previas, la defensa del imputado intentó obtener el sobreseimiento y presentó distintos planteos para evitar la realización del juicio, aunque todos fueron rechazados por el magistrado interviniente, quien consideró que existen elementos suficientes para avanzar hacia una instancia de juzgamiento.
Según la acusación fiscal, el hecho ocurrió durante la madrugada del 18 de febrero de 2025, alrededor de las 3:42, en la intersección de las calles Alsina y Sarmiento de Esquel. De acuerdo con la reconstrucción presentada por el Ministerio Público Fiscal, el policía se encontraba prestando servicio a bordo de un móvil oficial cuando descendió del vehículo para interceptar al adolescente, que caminaba por la vía pública. La Fiscalía sostiene que la intervención fue abusiva y arbitraria, ya que no existía ninguna situación de flagrancia ni otro motivo legal que justificara la detención.
La investigación indica que el uniformado ordenó al joven que se arrojara al suelo y posteriormente lo golpeó en distintas partes del cuerpo utilizando una tonfa policial. Como consecuencia de la agresión, el adolescente sufrió lesiones leves en las piernas y en una de sus manos. Para los investigadores, la actuación excedió ampliamente las facultades legales del agente y constituyó un caso de violencia institucional.
Por estos hechos, el cabo primero llegará a juicio acusado de los delitos de apremios ilegales agravados, lesiones leves agravadas y abuso de autoridad. Se trata de una calificación considerada grave por la Fiscalía, ya que involucra presuntas conductas cometidas por un funcionario público en ejercicio de sus funciones y contra un menor de edad.
Al fundamentar la elevación a juicio, el juez descartó los argumentos defensivos que buscaban desvincular al efectivo. Entre otros planteos, la defensa sostuvo que el policía no tenía facultades administrativas para dictar determinadas órdenes debido a su jerarquía y que su accionar respondió a un llamado vecinal previo. Sin embargo, el magistrado entendió que no existe certeza suficiente para cerrar la causa en esta etapa y remarcó que el acusado, por su condición de integrante de la fuerza policial, conocía los alcances y límites legales de su función.
Además, señaló que las explicaciones brindadas por la defensa constituyen cuestiones de fondo que deberán ser discutidas durante el juicio oral, donde se analizarán las pruebas, los testimonios y las circunstancias concretas del procedimiento cuestionado. Con la elevación ya confirmada, ahora será la Oficina Judicial la encargada de fijar la fecha de inicio del debate y conformar el Tribunal Mixto que tendrá la responsabilidad de juzgar al efectivo policial.
Con información de una gacetilla de prensa del Ministerio Público Fiscal.
