El incendio ocurrió el 26 de enero de 2025 en la zona de Nahuelpan, Chubut, y puso en peligro a tres familias. La fiscalía sostiene que fue intencional; la defensa alega accidente y persecución política.
Héctor Gabriel Quilaqueo comenzó a ser juzgado este martes por un incendio rural que arrasó aproximadamente 70 hectáreas en la zona de Nahuelpan. El juicio oral y público se desarrolla en los tribunales de la ciudad de Esquel.
El hecho ocurrió el 26 de enero de 2025 cerca de las 13:30 en el lote irregular 4 de la fracción B, sección I-III. Según se detalló durante el inicio del debate judicial, ese día se registraron altas temperaturas, alrededor de 27 grados, y fuertes ráfagas de viento, condiciones que facilitaron la propagación del fuego.
El incendio provocó daños materiales: se quemaron unas 70 hectáreas y alrededor de 1200 metros de alambrado. Además, el avance del fuego generó peligro para tres familias vecinas de la zona.
Durante el juicio, la Fiscalía, representada por la fiscal María Bottini y el procurador Ismael Cerda, sostuvo que el incendio fue provocado de manera intencional y que Quilaqueo actuó con la intención de causar daños a la familia Aguado, con quienes existiría un conflicto previo.
“No hablamos sólo de daños materiales particulares sino también de daño a un bien colectivo que es el medio ambiente, protegido tanto por la CN (art. 41) como por la CPCh (art. 109)”, afirmó Bottini durante su exposición.
Según la acusación, el imputado conocía el riesgo que implicaban las condiciones climáticas debido a que vive en el lugar y tiene experiencia en la zona rural. Se destacó que el vecino estuvo en el lugar al momento del incendio y que tomó fotografías con su celular antes y después de iniciarse el fuego. También señalaron que las graves quemaduras sufridas por el acusado, que derivaron en su internación en terapia intensiva, no modifican la existencia del hecho investigado.
Para sostener esta teoría, durante el juicio declararán policías, vecinos damnificados, testigos presenciales, especialistas informáticos, personal del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y un perito ígneo.
Por otro lado, la defensa presentó una versión distinta y afirmó que todo fue un accidente. El abogado defensor sostuvo ante el tribunal que Quilaqueo no tuvo intención de iniciar un incendio de esa magnitud y denunció una supuesta persecución política relacionada con la pertenencia del imputado a una comunidad originaria. La defensa también afirmó que la principal víctima del hecho fue el propio acusado debido a las graves quemaduras que sufrió durante el incendio.
El tribunal deberá analizar las pruebas, los testimonios y los informes periciales para determinar si el incendio fue provocado de manera intencional o si se trató de un accidente ocurrido en medio de condiciones climáticas extremas.
