Una mujer de 39 años de Puerto Madryn recuperó la movilidad tras un largo proceso físico y emocional en la Asociación EDDIM.
Una mujer de 39 años, conocida como Tami, logró volver a caminar después de dos décadas sin hacerlo, gracias al trabajo de la Asociación para la Educación y el Desarrollo de Personas con Déficit Intelectual y/o Motor (EDDIM) en Puerto Madryn. Su historia, que conmueve a la comunidad, fue compartida por su madre, Nélida Taira, presidenta de la institución.
“Con gran emoción y alegría vuelve a caminar. Hace muchos años había dejado de hacerlo y retomar esto tuvo que ver con un trabajo emocional y muchísimo trabajo físico”, expresó Nélida. Según relató, la pérdida de su padre fue el detonante: “Cuando fallece el padre comenzó cada día a dejar de caminar. Era quien más la acompañaba. Después la silla terminó siendo una comodidad para todos y hubo que reconstruir muchísimo desde lo emocional”.
La recuperación incluyó apoyo psicológico tanto para Tami como para su madre, además de un intenso trabajo físico y terapéutico. “Llegar a la bipedestación y caminar sola es una maravilla. Ella hoy está feliz, libre y muy contenta”, sostuvo Nélida.
Desde hace un año y medio, EDDIM incorporó una perspectiva más clínica y científica en sus actividades, con el apoyo de la Fundación Gabito y profesionales como Diego Benevento. “Hoy vemos resultados concretos en los chicos, en sus avances, en cómo se sienten y en cómo se vinculan con el entorno”, afirmó la presidenta.
Romina, psicomotricista y cuidadora, fue clave en el proceso: “Desde el primer momento vi un espacio atravesado por el amor, el respeto y la constancia. Acá se transforma el dolor en amor”. El vínculo con Tami se construyó respetando sus tiempos, y con pequeños desafíos cotidianos despertó su deseo de caminar. “Hoy verla caminar es una felicidad inmensa”, concluyó Nélida entre lágrimas.
