Un joven fue imputado por intento de homicidio agravado tras disparar a quemarropa a otro hombre en el barrio 1200 Viviendas de Cipolletti. La Justicia dispuso prisión preventiva por cuatro meses.
Un violento episodio en Cipolletti derivó en la imputación de un joven por intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, tras dispararle a otro hombre a quemarropa en el barrio 1200 Viviendas. La Justicia dispuso su prisión preventiva por cuatro meses mientras avanza la investigación.
El hecho ocurrió el viernes 24 alrededor de las 14:30, en el frente de una vivienda ubicada sobre calle Manuel Estrada al 1800, casi en la intersección con Antonio Turrin. Según lo expuesto por la Fiscalía durante la audiencia, el acusado llegó al lugar en un vehículo Volkswagen acompañado por otras dos personas que aún no fueron identificadas.
De acuerdo a los testimonios, el imputado descendió del auto, preguntó por la víctima y, tras un breve intercambio, extrajo un arma de fuego y disparó a corta distancia, con la presunta intención de quitarle la vida. La Fiscalía detalló que el ataque se produjo a menos de un metro de distancia, lo que agrava la situación del acusado.
Tras efectuar el disparo, el joven se dio a la fuga, mientras la víctima quedaba herida en el lugar. El parte médico confirmó que el hombre sufrió una herida de arma de fuego en la zona de la cadera izquierda, sin orificio de salida, y una fractura del trocánter mayor del fémur, lo que da cuenta de la gravedad del impacto.
Durante la audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti, la Fiscalía formuló cargos por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso ideal con portación ilegal de arma, en calidad de autor. La defensa oficial no cuestionó los hechos, aunque planteó una calificación distinta, al considerar que correspondería encuadrarlos como lesiones graves.
Finalmente, la jueza de Garantías avaló la imputación presentada por la Fiscalía, habilitó la etapa de investigación y dispuso la prisión preventiva por cuatro meses, fundamentada en el riesgo de entorpecimiento de la causa y, en menor medida, en la posibilidad de fuga. Un dato que también surgió en la audiencia es que la víctima se encontraba bajo control con tobillera electrónica, en el marco de una causa previa por violencia de género, lo que le impedía alejarse de su domicilio.
