La Justicia admitió la acusación contra un enfermero del Hospital Zonal de Esquel por el faltante de siete ampollas de morfina. El caso será juzgado por un tribunal mixto con jueces técnicos y populares.
La Fiscalía investigó una denuncia presentada por el Jefe del Servicio de Guardia del Hospital Zonal de Esquel y reunió pruebas que incriminan a un enfermero de la institución. Con los elementos reunidos, el fiscal Fidel González y el funcionario Julián Forti presentaron acusación pública. En la audiencia preliminar, la acusación fue admitida y se abrió la etapa previa al juicio, que incluye la conformación del tribunal y posibles acuerdos probatorios, entre otros aspectos.
Por tratarse de un funcionario público (enfermero del Hospital Zonal), el tribunal de juicio será mixto, integrado por tres jueces técnicos y dos populares. La denuncia indicó que en dos ocasiones —los días 26 de diciembre de 2024 entre las 02:00 y 06:00, y el 5 de enero de 2025 en el mismo horario— se constató el faltante de 7 ampollas de morfina de una caja de madera bajo llave, amurada a la pared del pasillo principal de la guardia del Hospital Zonal de Esquel.
No era la primera vez que faltaban medicamentos, por lo que se había establecido un protocolo para su retiro. Los mismos estaban bajo llave a cargo del médico de guardia. Como medida extra de seguridad, se colocó una cámara en dirección a la caja que contiene la medicación. Esas medidas aportaron datos centrales a la investigación de la Fiscalía y permitieron dar con un enfermero que ahora aguarda la conformación de un tribunal y la fijación de fecha para responder en un juicio oral y público.
Son dos los hechos que irán a juicio, dos conductas idénticas ocurridas en distintas fechas: una el 26 de diciembre de 2024, entre las 02:00 y 06:00 horas, y la otra el 5 de enero de 2025 en el mismo horario. Ambas sucedieron en el pasillo principal del área de guardia del Hospital Zonal de Esquel. En tales circunstancias, el acusado, quien presta servicios como enfermero en el nosocomio local, sin ejercer fuerza en las cosas ni violencia en las personas, se apoderó ilegítimamente de al menos cinco ampollas de morfina el 26 de diciembre y al menos dos ampollas el 5 de enero. Para abrir la caja, obtuvo la llave de forma ilegal y sin autorización del médico de guardia, quien es el único responsable del suministro y resguardo del medicamento.
La acusación sostiene que, en ambos hechos, pudo determinarse la identidad del acusado a partir de las cámaras de seguridad ubicadas en el área de guardia que enfocan directamente a la caja donde se resguarda el medicamento. Del análisis de los registros fílmicos y la pericia antropométrica surge la identidad morfológica, facial y de características físicas con el acusado. Por su parte, la defensa particular negará su participación y cuestionará que la conducta que se le imputa sea un delito penal.
