Mediante un decreto, se habilitó el despliegue de tropas y equipamiento estadounidense para realizar maniobras en varias bases y en el mar argentino, con el objetivo de fortalecer la cooperación y la capacidad operativa.
El Gobierno nacional autorizó el ingreso de tropas de los Estados Unidos a la Argentina para la realización de ejercicios militares conjuntos en territorio y aguas nacionales. La medida fue oficializada mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei, que habilita el despliegue de efectivos, buques y equipamiento en distintas bases y zonas estratégicas del país.
La actividad principal será el ejercicio «Daga Atlántica», que reunirá a efectivos de ambos países en operaciones coordinadas en múltiples escenarios. Las maniobras abarcarán acciones en tierra, aire y mar, y se desplegarán en bases militares como Puerto Belgrano (en la provincia de Buenos Aires), Córdoba y Moreno. Allí se llevarán adelante prácticas orientadas a mejorar la coordinación táctica, la respuesta conjunta y la integración de capacidades.
En paralelo, se realizará el ejercicio naval «PASSEX», previsto en la Zona Económica Exclusiva argentina. Esta instancia incluirá la participación de unidades navales de Estados Unidos —entre ellas un portaaviones y un destructor— junto con fuerzas locales, en un esquema de entrenamiento enfocado en operaciones marítimas combinadas.
Ambos ejercicios habían sido postergados en su cronograma original debido a tensiones internacionales, particularmente en Medio Oriente, pero fueron reprogramados con el objetivo de sostener el vínculo operativo entre las fuerzas de los dos países. La autorización se oficializó el 17 de abril mediante el decreto firmado por el presidente y su gabinete.
Desde el Ejecutivo señalaron que este tipo de actividades permite fortalecer la preparación de las Fuerzas Armadas y posicionar a la Argentina como un socio confiable en materia de seguridad y cooperación internacional. Si bien la participación en este tipo de ejercicios suele requerir aprobación del Congreso, el Gobierno avanzó a través de un decreto de necesidad y urgencia ante la falta de tratamiento legislativo. Según se argumentó, no concretar estas maniobras implicaría perder instancias clave de entrenamiento, especialmente en lo referido a experiencias operativas y estándares internacionales.
La medida también se inscribe en un acercamiento más amplio hacia los Estados Unidos, con énfasis en la cooperación en defensa, pero también en áreas estratégicas como energía, minerales e inversiones. A partir de estos ejercicios en conjunto, el Gobierno busca consolidar la relación militar con Estados Unidos y reforzar la capacidad operativa local en un escenario global donde la coordinación entre países adquiere cada vez mayor relevancia.
