El Matadero Municipal de 28 de Julio concretó una prueba inédita en la provincia, procesando cuatro ejemplares bajo estrictos controles sanitarios y con aval de organismos competentes.
El Matadero Municipal de 28 de Julio llevó a cabo una faena experimental de burros, una experiencia sin precedentes en Chubut y con pocos antecedentes a nivel nacional. La prueba se realizó el pasado 10 de abril con cuatro ejemplares, a solicitud de un productor y con el aval de los organismos correspondientes.
El procedimiento se desarrolló bajo un protocolo específico del Ministerio de Producción de Chubut, con la intervención del SENASA, la Subsecretaría de Agricultura y Ganadería y el área de Bromatología. Según informaron las autoridades, se cumplieron todos los estándares sanitarios, operativos y de seguridad alimentaria, incluyendo controles veterinarios permanentes y análisis físico-químicos y microbiológicos.
El intendente Luka Jones explicó que la iniciativa responde a la necesidad de adaptarse a un contexto productivo cambiante. «En el Valle tenemos una tradición muy clara de faena ovina y bovina, pero también entendemos que los productores buscan nuevas alternativas», señaló. Destacó que este tipo de pruebas permiten acompañar al sector con responsabilidad.
Desde el municipio remarcaron que se trató de una experiencia controlada y enmarcada en normativas vigentes. «Queremos ser muy claros: no hay nada fuera de norma. Esto está habilitado, controlado y responde a un protocolo oficial», sostuvo el jefe comunal. El operativo incluyó trazabilidad completa del proceso, almacenamiento diferenciado de las reses y estrictos controles en cada etapa.
El destino final del producto dependerá de los resultados de los análisis bromatológicos y de las habilitaciones comerciales correspondientes en cada jurisdicción.
Jones también destacó el rol del matadero como motor de desarrollo regional. «El Matadero Municipal no vende carne, presta un servicio que genera trabajo local y acompaña a productores de toda la región», afirmó. Subrayó que el establecimiento se encuentra entre los de mayor actividad en la provincia.
La experiencia se da en un contexto complejo para el sector ganadero, marcado por la caída del stock ovino y el avance de depredadores, lo que impulsa la exploración de nuevas opciones productivas. «Hoy los costos son muy altos y hay menos disponibilidad de animales. Nuestro rol es acompañar al que produce», indicó el intendente.
Finalmente, desde el Ejecutivo local informaron que continúan invirtiendo en mejoras para el matadero, como la ampliación de la capacidad de frío y la sistematización de efluentes, con el objetivo de optimizar la calidad del servicio y fortalecer su posicionamiento en la región.
Con información de una gacetilla de prensa de la Municipalidad de 28 de Julio.
