En medio del conflicto paritario entre el SOMU y las cámaras empresarias, un armador inició la temporada con nueve embarcaciones tras pactar individualmente con más de 220 marineros.
La apertura de la temporada de langostino en aguas nacionales se desarrolla en un contexto de tensión entre las cámaras empresarias del sector y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Mientras las negociaciones paritarias permanecen estancadas, el empresario Fernando Álvarez Castellano tomó la decisión de acordar directamente con sus trabajadores y poner en marcha su flota.
«Yo ya tengo todos los barcos en el agua», afirmó este jueves en diálogo con LU20, al confirmar que nueve embarcaciones de su empresa comenzaron a operar al norte del paralelo 41, apenas se habilitó la pesca. La zafra fue autorizada por el Consejo Federal Pesquero tras informes positivos del INIDEP, pero sin avances en la paritaria sectorial.
Frente al escenario de negociaciones fracasadas, Álvarez Castellano repitió una estrategia que ya había intentado el año pasado: convocar a los marineros por fuera del sindicato. «Les pasamos los contratos, vinieron, firmaron y se subieron», explicó. Según detalló, ofreció un anticipo de $1.500.000 para cada trabajador antes de zarpar y más de 220 tripulantes ya están embarcados y trabajando.
El empresario habilitó además un correo electrónico para recibir postulaciones de otros marineros interesados, y aseguró haber recibido alrededor de 2.500 correos de gente ofreciéndose a trabajar en pocas horas.
Álvarez Castellano defendió su trayectoria de 31 años en el sector, rechazando acusaciones de explotación laboral y remarcando que su empresa opera, descarga e invierte en Chubut. Su objetivo, según expresó, no es operar en soledad, sino forzar una solución más amplia que permita al resto de la flota salir a pescar.
Mientras tanto, el conflicto paritario sigue abierto. Con la temporada ya iniciada y parte de la flota en actividad, el desenlace de las negociaciones entre el SOMU y las cámaras será clave para definir si el resto del sector puede sumarse a la pesca de langostino o si la actividad quedará atrapada en un nuevo capítulo de tensión.
