El abogado defensor solicitó no avanzar con la acusación por homicidio doloso, argumentando falta de pruebas concluyentes y planteando otras hipótesis sobre la muerte del menor.
En el marco de la investigación por la muerte de Ángel, la defensa de Maicol González presentó sus argumentos para cuestionar la hipótesis fiscal y pidió que no se avance con la imputación por homicidio doloso. El letrado sostuvo que no existen elementos suficientes para atribuir una conducta intencional a su defendido.
Durante su exposición, el abogado se refirió al informe médico forense, el cual indica que la muerte del menor se produjo por una inflamación cerebral que generó presión en la base del cerebro. «La doctora hace mención a que estas herniaciones cerebrales pueden darse por varios factores, como traumatismos, pero también meningitis, tumores», explicó, señalando que no existiría una única causa determinada.
Respecto a las lesiones compatibles con golpes halladas, el defensor afirmó que constituyen solo una hipótesis dentro de un conjunto de posibilidades. «Los traumatismos advertidos a lo largo de la autopsia podrían ser el motivo, es una de las hipótesis, pero la plataforma fáctica no tiene sustento para achacarle una actividad completa a mi defendido», manifestó. Además, cuestionó la falta de precisión temporal sobre cuándo ocurrieron esas lesiones.
El defensor también puso en duda la valoración de las pruebas testimoniales realizadas por el Ministerio Público Fiscal. En este sentido, apuntó a declaraciones familiares que, según su planteo, no habrían sido debidamente consideradas, mencionando en particular el testimonio de una hermana de la madre del niño.
La defensa solicitó formalmente no avanzar con la imputación en los términos actuales. La investigación continúa su curso mientras la Justicia analiza las distintas hipótesis sobre el fallecimiento.
