El sector atraviesa una fase contractiva marcada por la paralización de obra pública y privada. La migración de mano de obra calificada hacia Neuquén actúa como un factor de contención para las cifras de desempleo local.
La construcción en Comodoro Rivadavia registra más de 1.800 trabajadores desocupados en la bolsa de trabajo de la UOCRA local. Según el secretario general del gremio, Raúl Silva, esta cifra podría ser mayor, entre 2.300 y 2.400 personas, si no fuera por la migración de mano de obra calificada hacia Neuquén, donde la actividad hidrocarburífera sostiene la demanda laboral.
El deterioro del empleo no responde únicamente al parate de la obra pública. La construcción privada también muestra una retracción marcada. Silva señaló que se ha detenido mucho la obra privada, vinculando esta situación con la caída de los desarrollos «al pozo», una modalidad que dependía de inversores y que prácticamente desapareció. Además, un cambio en el mercado inmobiliario, con alquileres más bajos y mayor disponibilidad de viviendas, reduce el incentivo para construir. «Hoy la gente ya no construye, compra la casa hecha», afirmó el dirigente.
Se estima que entre 500 y 600 trabajadores calificados, como soldadores especializados e instrumentistas, dejaron la región para trabajar en Neuquén, lo que evitó que la desocupación escalara aún más en Comodoro.
El panorama se completa con la falta de reactivación en la obra pública a nivel nacional, provincial y municipal. Si bien existen proyectos anunciados, desde el sector advierten que no hay garantías de financiamiento ni plazos concretos de inicio. A nivel local, el municipio evalúa obras de menor escala que podrían generar empleo para entre 80 y 100 personas, una medida que, según Silva, tiene un impacto limitado frente a la magnitud del desempleo.
Con costos más estables pero sin inversión, menos obra privada y sin reactivación pública a la vista, el sector enfrenta un escenario donde la variable central es la falta de demanda. La migración laboral funciona como una válvula de escape transitoria, pero no resuelve la ausencia de un horizonte claro para la recuperación de la actividad en la región.
