El Sindicato de la Salud Pública de Chubut suspendió un paro por la conciliación obligatoria dictada por Trabajo, pero insiste en su reclamo salarial y busca adelantar la audiencia del 8 de junio.
El conflicto salarial en el sistema público de salud de Chubut continuó en las últimas horas. El Sindicato de la Salud Pública (SiSaP) mantuvo sus reclamos y solicitó adelantar la próxima reunión con el Gobierno provincial, tras la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo.
El gremio había convocado un paro que quedó suspendido por la conciliación. La audiencia entre las partes fue fijada para el 8 de junio, plazo que el sindicato calificó como “inconcebible” y buscó adelantar.
Carlos Sepúlveda, secretario general del SiSaP, declaró que el objetivo del gremio es que ningún trabajador ingresante cobre menos de 1.800.000 pesos mensuales, en línea con el costo de la canasta básica patagónica. Según detalló, un trabajador ingresante del sistema de salud, sin título ni antigüedad, percibe actualmente un salario bruto de entre 1.400.000 y 1.450.000 pesos. Tras los descuentos de ley, el ingreso neto ronda los 1.200.000 pesos.
Sepúlveda afirmó que el reclamo no se limita únicamente a los salarios. También exigen avanzar con la firma del texto unificado del convenio colectivo de trabajo, nuevas mesas de pase a planta permanente para reducir la precarización laboral y una actualización del valor de las horas guardia, ante la falta de personal en hospitales y centros de salud.
“El eje central hoy es salarial”, remarcó Sepúlveda, al señalar que las últimas ofertas del Gobierno provincial estuvieron alineadas con los aumentos nacionales, con subas mensuales de entre el 2% y el 3%, cifras que consideran insuficientes frente al aumento del costo de vida.
En el caso de los enfermeros, indicó que un profesional recién ingresado puede sumar entre 200.000 y 300.000 pesos más por título y adicionales, mientras que un enfermero con diez años de antigüedad alcanza salarios cercanos a los 1.700.000 o 1.800.000 pesos. “Lo que buscamos y pretendemos es acercarnos a que ningún trabajador ingresante en salud esté por debajo de los 1.750.000 o 1.800.000 pesos”, afirmó.
El Gobierno provincial dictó el viernes pasado la conciliación obligatoria, una decisión que desde SiSaP miran con desconfianza. Sepúlveda sostuvo que el sindicato ya atravesó experiencias similares y advirtió que muchas veces la herramienta termina funcionando como una forma de “dilatar” el conflicto. El dirigente explicó que la conciliación suele extenderse por 15 días, con posibilidad de prórroga por otros cinco días hábiles. Durante ese período, las medidas de fuerza deben suspenderse para abrir una instancia de negociación.
Sepúlveda también hizo referencia a la situación política dentro del área sanitaria provincial. Recordó que durante la primera gestión de Sergio Wisky al frente de Salud hubo avances importantes en el convenio colectivo, aunque aseguró que luego las negociaciones quedaron paralizadas. Ahora, con el regreso del funcionario, el sindicato espera una reapertura efectiva del diálogo y mayores recursos para el sistema público.
