Durante una jornada de castración de gatos ferales en Comodoro Rivadavia, se liberaron 25 felinos sin vacunar ni desparasitar, generando un fuerte debate técnico y administrativo. La directora general del área, Josefina Ferreyra, no asistió al operativo, lo que intensificó las críticas de proteccionistas y vecinos.
Lo que se planificó como una jornada de avance en el control poblacional de colonias felinas en Comodoro Rivadavia terminó destapando una profunda crisis institucional.
El pasado fin de semana, la quinta campaña extraordinaria de castración de gatos ferales dejó al descubierto un quiebre entre funcionarios municipales, veterinarios locales y agrupaciones proteccionistas. Vecinos y animalistas señalan que la titular del área, Josefina Ferreyra, no asiste a los operativos y evita responder ante los reclamos.
El sábado 16 de mayo, desde la Secretaría de Control Urbano y Operativo, conducida por Miguel Gómez, se emitió un comunicado destacando el trabajo articulado con la agrupación Comodoro Conciencia Activa. Se logró la captura y esterilización de 35 gatos ferales en un predio del barrio San Martín.
Sin embargo, a las 15:00 horas, la tensión estalló en la Dirección General de Veterinaria. Un acta oficial firmada por Gómez revela que los proteccionistas exigieron explicaciones por escrito sobre la negativa de los veterinarios a vacunar y desparasitar a los gatos operados. El equipo técnico sostiene que el estrés quirúrgico impide generar anticuerpos y que solo deben vacunarse ejemplares inmunocompetentes.
Como contrapartida, los proteccionistas denunciaron que la Municipalidad liberó 25 gatos ferales sin vacunar ni desparasitar, y que 5 felinos que no requirieron cirugía tampoco recibieron la dosis correspondiente.
En medio del conflicto, todas las miradas apuntan a Josefina Ferreyra, directora general de Veterinaria, quien estuvo ausente durante la jornada crítica. Fuentes cercanas al área denuncian que la funcionaria no asiste a los operativos de fin de semana y no da la cara ante las demandas de la comunidad.
El debate científico también se hizo presente. Especialistas en control poblacional, como el veterinario Diego Rovetto, argumentaron que negar la vacuna antirrábica y triple felina a un gato feral durante la anestesia es un error de salud pública. Rovetto citó un estudio de la Universidad de Florida que demostró una seroconversión del 98% en gatos vacunados durante la cirugía.
El Colegio Médico Veterinario de la Provincia del Chubut emitió un comunicado rechazando los ataques hacia los profesionales de Comodoro y defendiendo su capacitación bajo el enfoque de Una Salud. Además, criticó la utilización de opiniones de profesionales externos fuera del contexto local.
Con las cartas sobre la mesa, la interna en Comodoro Rivadavia queda al rojo vivo: un municipio que busca mostrar gestión, veterinarios respaldados por su Colegio, proteccionistas que ven vulnerado el derecho a la salud pública y una directora general cuyo silencio y ausencia agigantan la crisis.
