El presidente del Banco Chubut explicó por qué el gobierno considera favorable la colocación de deuda al 9,45% anual. Confirmó, además, que parte de los USD 650 millones se utilizarán para cancelar el Bocade y la deuda con la Anses.
El presidente del Banco Chubut, Paulino Caballero, defendió la reciente colocación internacional de deuda por 650 millones de dólares realizada por la provincia y aseguró que, pese a la tasa nominal del 9,45%, el mercado financiero interpreta que “el crédito de Chubut mejoró” respecto de emisiones anteriores.
La explicación, que el funcionario brindó en una entrevista con Actualidad 2.0, fue una respuesta al debate político y económico generado por la nueva toma de deuda impulsada por el gobierno provincial.
Caballero confirmó que los fondos ya comenzaron a ingresar a la provincia y que serán administrados de acuerdo con las necesidades financieras definidas por el Ministerio de Economía.
“Esos fondos están en proceso de ingresar a la provincia. Eso depende de la necesidad de liquidez que vaya teniendo el Tesoro provincial”, indicó.
Según recordó, el destino de los recursos tiene afectación específica: cancelación de deuda pública y financiamiento de obra pública.
Qué se pagará con los USD 650 millones
El funcionario ratificó el esquema anticipado por el ministro de Economía, Gustavo Paz: unos 360 millones de dólares se destinarán a cancelar pasivos existentes y el remanente financiará infraestructura.
En ese paquete aparecen dos componentes centrales: la cancelación de los vencimientos futuros del BOCADE y deuda con organismos nacionales, particularmente ANSES.
“La idea original no era un nuevo canje, porque el BOCADE ya se había reestructurado en 2021”, explicó.
Según detalló, el objetivo fue “calzar” los vencimientos pendientes del BOCADE -que terminan entre 2028 y 2029, dependiendo de la evolución de regalías petroleras- con los nuevos fondos obtenidos mediante el bono 2036.
“Todo lo que venza del BOCADE va a quedar cubierto con esta estructura”, sostuvo. Tal como informó ADNSUR, el total de vencimientos pendientes representa unos 237 millones de dólares. La operación permite descomprimir vencimientos de corto y mediano plazo, aunque extiende compromisos financieros desde el año 2029 al 2036.
Caballero confirmó que la provincia también analiza cancelar o refinanciar deuda con organismos nacionales “si las condiciones de mercado son más beneficiosas”. Tal como se informó el domingo pasado, hay Letras del Tesoro colocadas un año atrás y que vencerán en junio, por un valor que supera los 90 millones de dólares.
La defensa de la tasa al 9,45%: “Pagamos menos tasa de riesgo que en 2016”
Uno de los aspectos más discutidos de la operación fue la tasa de interés del 9,45%, superior al 7,75% obtenido por Chubut en 2016 y también por encima de colocaciones recientes de la Ciudad de Buenos Aires.
Caballero planteó que la comparación “correcta” no debe hacerse solo contra otras provincias, sino respecto de la tasa internacional libre de riesgo vigente en cada momento.
En ese sentido, explicó que en 2016 los bonos del Tesoro de Estados Unidos rendían cerca del 1,3%, mientras que hoy se ubican alrededor del 4,4%.
Bajo esa lógica, sostuvo que el “riesgo Chubut” cayó desde unos 645 puntos básicos en 2016 a cerca de 510 puntos en la colocación actual.
“Estamos pagando alrededor de un punto menos de spread que en 2016”, afirmó. Y remarcó: “El mercado tiene memoria. Que la provincia haya podido tomar deuda a este valor significa que el crédito de Chubut mejoró”.
No obstante, hay que recordar que el nuevo bono quedó respaldado nuevamente con regalías hidrocarburíferas y coparticipación federal, en un contexto donde la provincia mantiene un fuerte déficit operativo y elevada rigidez del gasto.
Comparación con Nación y otras provincias
Caballero también aseguró que la provincia consiguió financiamiento “por debajo de lo que pagaría el soberano – es decir, el Estado – argentino” y relativizó la comparación con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“CABA es el mejor crédito de la Argentina. Incluso mejor que muchas empresas privadas”, sostuvo.
El análisis del funcionario se suma al debate abierto sobre el peso futuro del nuevo endeudamiento provincial y el uso que finalmente tendrá el remanente destinado a obra pública.
La discusión sobre el bono aparece además en un momento de fuerte presión sobre las cuentas provinciales, con negociaciones salariales abiertas y un escenario donde, según reconoció el propio ministerio de Economía, nueve de cada diez pesos de ingresos corrientes se destinan actualmente al pago de salarios.
