La investigación por la desaparición forzada de Iván Torres sumó un nuevo capítulo en Comodoro Rivadavia con el inicio de exhumaciones en tumbas NN del Cementerio Oeste, en busca de restos que puedan corresponder al joven desaparecido en 2003.
La investigación por la desaparición forzada de Iván Torres sumó un nuevo capítulo en Comodoro Rivadavia con el inicio de una serie de exhumaciones en tumbas NN del Cementerio Oeste. El operativo, que se desarrolla bajo estrictas medidas judiciales y científicas, busca determinar si alguno de los cuerpos enterrados sin identificar podría corresponder al joven desaparecido en octubre de 2003, en uno de los casos más emblemáticos de violencia institucional de la Patagonia.
Las tareas comenzaron esta semana y ya permitieron concretar ocho exhumaciones. Según confirmó el juez federal Claudio Marcelo Vázquez, los trabajos continuarán hasta el viernes y forman parte de una estrategia de investigación que se viene preparando desde hace tiempo junto a especialistas del Equipo Argentino de Antropología Forense, personal judicial y preventores. “Ayer se hicieron cuatro, hoy otros cuatro y se va a seguir avanzando hasta el día viernes. Hay una cantidad ya determinada de tumbas que se van a exhumar. Mañana serán otras cuatro o cinco”, explicó el magistrado.
Vázquez aclaró que las excavaciones no se realizan al azar, sino que responden a un trabajo previo de análisis documental y selección específica de sepulturas. “No es que se toman al azar, sino que son tumbas determinadas previamente, trabajadas con los preventores y antropología forense. Estamos obteniendo las muestras para cotejarlas con los datos genéticos”, señaló.
La investigación se centra en tumbas NN correspondientes a fechas cercanas a la desaparición de Iván Torres. A partir de esa línea, los investigadores revisaron antiguos registros del cementerio y documentación vinculada a entierros sin identificación para determinar qué casos requerían intervención judicial. “Lo que se hace es investigar. Allí surgieron tumbas NN de las fechas aproximadas a la desaparición forzada de Iván Torres. A partir de ahí se hace un análisis de esos legajos que tiene el cementerio”, detalló el juez federal.
El procedimiento incluye la apertura de las sepulturas, extracción de muestras óseas y recolección de distintos elementos que luego serán sometidos a pericias. Todo el proceso se realiza bajo cadena de custodia y con autorización de organismos judiciales nacionales. “Todo esto tuvo la aprobación del Consejo de la Magistratura y de la Corte Suprema de Justicia. En función de eso se va al terreno y se empiezan las excavaciones”, indicó Vázquez.
Además de las muestras biológicas, los investigadores trabajan sobre otros indicadores que podrían ayudar en la identificación de los restos. Entre ellos se encuentran prendas de vestir, medidas antropométricas y análisis vinculados a edad aproximada y características físicas de las personas exhumadas. “Ahora lo que se va a hacer es utilizar y analizar las prendas que llevan las personas fallecidas. Se tomaron medidas de altura de los cuerpos para hacer un seguimiento, franja etaria y demás”, explicó el magistrado.
Según precisó, esta primera etapa demandará aproximadamente un mes antes de pasar a la instancia genética, donde las muestras serán comparadas con perfiles de ADN incorporados a la causa. “El análisis tardará un mes aproximadamente y luego se enviará un informe para habilitar la segunda etapa, que es el análisis genético”, sostuvo.
Durante las exhumaciones estuvo presente María Millacura, madre de Iván Torres, quien desde hace más de veinte años reclama verdad y justicia por la desaparición de su hijo. El juez reconoció el impacto emocional que representa para la familia cada nuevo avance de la investigación. “La mamá está siguiendo esto de cerca, estuvo en el cementerio. Está muy atenta. María Millacura está muy conmovida, por supuesto. Puedo entender el dolor, pero es imposible estar en ese lugar, debe ser indescriptible”, expresó.
Vázquez aclaró que estas medidas no implican abandonar otras líneas de investigación ni la búsqueda de Iván Torres con vida. “Esto no quiere decir que no se lo esté buscando con vida, es una prueba más. Se lo sigue buscando, se ha difundido un pedido de recompensa”, afirmó. En paralelo, la Justicia mantiene vigente una recompensa millonaria destinada a quienes puedan aportar información relevante sobre el caso. “La recompensa va a estar dentro de los 50 millones de pesos, es de las más importantes del país, para ver si podemos saber algo”, indicó el magistrado.
Finalmente, reiteró el pedido de colaboración a la comunidad para intentar esclarecer uno de los hechos más graves de desaparición forzada registrados en Chubut. “Si alguien tiene información, que por favor la haga llegar al juzgado”, concluyó.
