Un jurado popular encontró culpable a Juan Pedro Cides por el homicidio agravado por alevosía de Franco Daniel Ramírez, ocurrido en una reunión social en Neuquén. El acusado podría recibir prisión perpetua.
La Justicia de Neuquén dio un paso clave en uno de los casos criminales que más conmoción generó en los últimos meses. Un jurado popular declaró culpable a Juan Pedro Cides por el asesinato de Franco Daniel Ramírez, el joven de 25 años que murió tras recibir una puñalada en el corazón durante una reunión entre amigos en la que compartían bebidas alcohólicas y jugaban al truco.
El veredicto fue unánime. Los 12 integrantes del jurado avalaron la teoría presentada por la Fiscalía, que sostuvo desde el inicio que se trató de un homicidio agravado por alevosía. Ahora, el acusado quedó a un paso de recibir la pena máxima prevista por el Código Penal: prisión perpetua.
El crimen ocurrió en una vivienda particular en medio de una escena cotidiana que terminó de la peor manera. Según la reconstrucción realizada durante el juicio, todo se desencadenó a partir de una broma surgida en plena partida de cartas. Lo que parecía un encuentro distendido entre conocidos terminó convertido en una tragedia marcada por la violencia.
De acuerdo con la acusación fiscal, Ramírez y Cides compartían bebidas alcohólicas junto a otras personas cuando comenzó una discusión vinculada al juego de truco. En ese contexto, el ahora condenado reaccionó violentamente y atacó a su amigo de manera sorpresiva. La Fiscalía sostuvo que la víctima estaba en una situación de vulnerabilidad, tanto por el estado de ebriedad como por la confianza que existía entre ambos.
Según expusieron los investigadores, el ataque fue inesperado y dejó a Ramírez sin posibilidad de defenderse. La puñalada impactó directamente a la altura del corazón y provocó heridas gravísimas que derivaron en la muerte del joven. Las pruebas científicas incorporadas al debate, sumadas a los testimonios recolectados, fueron determinantes para que el jurado considerara acreditada la responsabilidad penal de Cides.
Durante el juicio, los fiscales remarcaron que el crimen no fue producto de una pelea prolongada ni de un enfrentamiento mutuo, sino de una reacción intempestiva y desmedida ante una situación menor. Uno de los aspectos más relevantes del proceso fue la calificación legal elegida por la acusación. La Fiscalía encuadró el caso como homicidio agravado por alevosía, una figura que contempla los asesinatos cometidos aprovechando la indefensión de la víctima.
Para los investigadores, Ramírez no tuvo oportunidad de anticipar el ataque ni de protegerse. Esa condición fue considerada central para sostener la agravante que ahora podría derivar en una condena a prisión perpetua. Tras varias jornadas de debate, el jurado popular coincidió con esa postura y emitió un veredicto unánime de culpabilidad.
El fallo dejó prácticamente sellado el futuro judicial del acusado, aunque todavía resta la audiencia de cesura donde se definirá formalmente la pena. La Oficina Judicial deberá fijar en los próximos días la fecha de esa instancia, en la que las partes discutirán la condena definitiva.
