Bettina Paola Fabbro, de 56 años, fue hallada penalmente responsable de la muerte de su nieta Ana, ocurrida el 14 de enero de 2022 en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge. El Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de Lomas de Zamora dictó la pena máxima por homicidio agravado por el vínculo y alevosía.
En un fallo que conmocionó a la región, Bettina Paola Fabbro (56) fue condenada a prisión perpetua por el asesinato de su nieta Ana, una beba de apenas cuatro meses. El hecho ocurrió el 14 de enero de 2022 en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.
Ese día, por la mañana, la mujer se presentó en la casa de una vecina y le pidió que cuidara a su otra nieta, de un año y medio. En ese momento aseguró que la beba más chica “se había ahogado”, versión que luego fue desmentida por las pericias. Recién tres horas después, Fabbro llevó a la niña a la Unidad Sanitaria Finocchieto.
Al ser examinada por los médicos, la beba presentaba múltiples golpes, principalmente en el rostro y el cuello, lo que descartó rápidamente la hipótesis de un accidente doméstico. La autopsia determinó que la menor murió por asfixia provocada de manera intencional, al ser obstruidas sus vías respiratorias, y se constataron lesiones compatibles con maltratos previos.
Testimonios de vecinos indicaron que las menores solían quedar solas y que sus llantos se escuchaban a diario, lo que reforzó la hipótesis de un contexto de abandono y violencia. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Marcela Juan, de la UFI 16 de Lomas de Zamora, quien ordenó la detención de la abuela y la imputó por homicidio agravado.
En paralelo, la madre de la beba quedó bajo la órbita del fuero Penal Juvenil, acusada de abandono de persona. Finalmente, el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de Lomas de Zamora, con el planteo del fiscal Hugo Carrión, dictó la pena máxima. La mujer fue condenada a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo y por alevosía.
