La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una movilización hacia la Plaza de Mayo para este jueves 30 de abril, en el marco del Día del Trabajador, con el objetivo de visibilizar el malestar social ante la situación económica. La protesta contará con el acompañamiento de organizaciones sociales, políticas y culturales, y tendrá un tono crítico hacia las políticas del Gobierno nacional.
La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una movilización hacia la Plaza de Mayo para este jueves 30 de abril, con el objetivo de visibilizar el malestar social frente a la situación económica actual. La protesta, en el marco del Día del Trabajador, contará con el acompañamiento de organizaciones sociales, políticas y culturales, y tendrá un marcado tono crítico hacia las políticas del Gobierno nacional.
Desde la central sindical anticiparon una convocatoria masiva, con la intención de demostrar capacidad de movilización y unidad del movimiento obrero. Además, buscarán sumar a distintos sectores que se consideran afectados por las medidas impulsadas por la administración de Javier Milei.
Uno de los referentes que se pronunció en la previa fue Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato de la CGT y titular del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio. El dirigente sostuvo que la movilización será “multitudinaria” y abierta a distintos espacios sociales, al tiempo que remarcó su carácter pacífico. En relación con el contexto económico, Jerónimo cuestionó los datos oficiales y aseguró que “la gente no llega a fin de mes”, señalando un aumento de la pobreza en medio de recortes en subsidios y programas sociales. En esa línea, advirtió que el nivel de conflictividad podría incrementarse en las próximas semanas y no descartó nuevas protestas, e incluso la posibilidad de un paro general.
La convocatoria también cuenta con el respaldo de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que confirmó su presencia tras mantener diálogo con la conducción cegetista. Sin embargo, la Iglesia decidió no sumarse a la jornada, pese a haber sido invitada por los organizadores.
En cuanto al impacto en los servicios, se prevé una jornada con complicaciones. El transporte podría verse afectado, especialmente en el servicio ferroviario, tras la decisión del gremio La Fraternidad de interrumpir actividades. También se anticipan inconvenientes en la recolección de residuos, atención en organismos públicos y servicios logísticos, debido a medidas de fuerza impulsadas por sindicatos estatales como UPCN y ATE.
Por su parte, el cotitular de la CGT, Jorge Sola, sostuvo que la movilización podría ser el inicio de un plan de lucha más amplio. Según indicó, el objetivo inmediato es reflejar en las calles el descontento social, marcado no solo por la caída del consumo, sino también por el endeudamiento de las familias, la pérdida de empleo y la precarización laboral.
El 1º de mayo se instituyó como Día Internacional del Trabajador en conmemoración de la sangrienta represión que sufrieron los obreros de la fábrica McCormick, durante varios días de abril y mayo de 1886, en la ciudad de Chicago. En esas épocas, la jornada del trabajador estadounidense podía extenderse hasta 18 horas. Allí en Chicago, la «Noble Order of the Knights of Labor» (Noble Orden de los Caballeros del Trabajo) agrupaba a la mayor parte de los asalariados y llevaba adelante una sostenida campaña para lograr que la jornada laboral se limitara a 8 horas. Este justo reclamo chocó con una cerrada oposición empresarial, circunstancia que impulsó a los obreros de Chicago a declarar la huelga. La protesta contó con una adhesión en todo el país de más de cinco mil trabajadores, clamor que finalmente hizo ceder al sector patronal. Pero los dueños de McCormick no aceptaron el cambio y ello llevó a que sus empleados exteriorizaran airadamente su descontento, concentrándose en los alrededores de la fábrica. Para frenar la situación, la empresa recurrió a la policía. El día 1º de mayo la protesta fue acallada a balazos por las fuerzas represoras, que causaron numerosos muertos y heridos. Pese a la violencia desatada contra ellos, el 2 y el 3 de mayo los obreros se reunieron en el mismo lugar y en ambas oportunidades volvieron a ser salvajemente atacados, por lo que nuevamente gran cantidad de manifestantes perdieron sus vidas o quedaron gravemente heridos. El 4 de mayo volvieron a concentrarse y a sufrir la violencia de la caballería policial. Como aún así no cedían, los uniformados abrieron intenso fuego y abatieron a numerosos trabajadores. En medio del caos, estalló una bomba, supuestamente arrojada contra las fuerzas represoras. La repercusión mundial de estos hechos provocó una oleada de indignación que obró como factor aglutinante de fuerzas dispersas que combatían por los mismos ideales que aquellos trabajadores estadounidenses. Tal fue el origen de la conmemoración del 1º de Mayo como Día Internacional del Trabajador, que cada año da a los trabajadores una oportunidad para afirmar sus derechos y su mutua solidaridad.
