El gobierno provincial concretó la emisión del nuevo bono por el monto máximo autorizado. Los fondos se destinarán a cancelar el saldo del BOCADE y a obras de infraestructura, como el Acueducto Lago Musters y el Hospital de Trelew.
El gobierno de Chubut, a través de los bancos JP Morgan y Santander, colocó un nuevo bono por USD 650 millones, alcanzando el monto máximo autorizado. La operación permitirá cancelar el saldo remanente del BOCADE y destinar parte de los fondos a obras de infraestructura.
Según fuentes oficiales, la tasa de corte fue del 9,45% anual, por encima de las expectativas iniciales que buscaban perforar el piso del 9%. Sin embargo, desde el gobierno destacaron que la tasa obtenida es inferior a la del bono soberano nacional y a la de Entre Ríos (9,75%).
La provincia arrastra una deuda de aproximadamente USD 256 millones del BOCADE, con vencimientos trimestrales de unos USD 25 millones. Con el nuevo bono, Chubut reemplaza esos pagos de capital por un período de gracia de tres años, durante el cual solo abonará intereses. La amortización del capital comenzará en 2029 y se extenderá hasta 2036.
El costo financiero se incrementa: por cada USD 100 millones, la provincia pasará de pagar 7,75 millones anuales a 9,45 millones, lo que representa un adicional de unos USD 11 millones anuales sobre el total colocado. El alivio de caja proviene de postergar vencimientos, no de reducir intereses.
El excedente de la emisión, tras cancelar el BOCADE, se destinará a obras de infraestructura, entre ellas el Acueducto Lago Musters y el Hospital de Alta Complejidad de Trelew. Cabe señalar que el acueducto de Comodoro ya cuenta con financiamiento del CAF-BID por USD 150 millones.
En términos generales, la provincia no reduce su deuda sino que la reordena, ganando tres años de margen fiscal pero asumiendo un mayor costo financiero hacia la próxima década. La tasa del 9,45% refleja el condicionamiento del riesgo país y la percepción sobre la sostenibilidad fiscal.
