Un contexto económico complejo y una oferta cambiante en el mercado inmobiliario local impactan en la posibilidad de los jóvenes de acceder a un alquiler propio, llevando a muchos a postergar este paso o buscar alternativas como compartir vivienda.
El mercado inmobiliario de Comodoro Rivadavia atraviesa un período de transición, influenciado por factores económicos y movimientos poblacionales. Una de las consecuencias más visibles es la dificultad que enfrentan jóvenes y estudiantes para independizarse, ante los elevados costos de alquilar una vivienda.
Santiago Ruiz, referente de REMAX en la ciudad, explicó la situación actual: «Hay muchos despidos, muchos traslados a Neuquén de la gente más calificada hizo de que apareciera en el mercado ambas cosas: muchos alquileres y muchas propiedades en venta». Agregó que, mientras el sector de ventas mantuvo dinamismo, «la parte de alquileres es la más resentida».
Este panorama afecta directamente a quienes buscan su primer hogar. «Hemos visto situaciones de gente que… van a dejar el inmueble porque mi hijo va a compartir ahora una casita… y entre los dos se pueden acomodar mucho mejor y bajan los costos», comentó Ruiz, ejemplificando una tendencia hacia la convivencia para afrontar los gastos.
Según el análisis del corredor inmobiliario, el costo mensual para vivir solo es significativo: «hoy un monoambiente para un joven de 23 o 25 años que entró al mercado laboral le lleva, entre alquiler y servicios, casi un millón de pesos aproximado». El monto varía según la zona, siendo más accesible en barrios y la zona norte, pero siempre rondando esa cifra promedio.
A esto se suma el desembolso inicial. «Para ingresar necesitás el depósito, garantía, sellado, certificación de firmas y honorarios. Calculá que a lo mejor necesitás otro millón de pesos tranquilamente», detalló Ruiz. No obstante, aclaró que muchas inmobiliarias, incluida la suya, ofrecen facilidades de pago para hacer frente a estos gastos iniciales.
Frente a este escenario, la independencia se posterga para muchos. La combinación de altos costos, un mercado laboral inestable y la búsqueda de alternativas como compartir vivienda, redefine las posibilidades de los jóvenes de Comodoro Rivadavia para dar el paso de vivir solos.
