Este lunes se les negó el acceso a un grupo de periodistas acreditados. Horas después trascendió que la medida se basó en una investigación sobre una presunta red de desinformación financiada por Rusia. El senador chubutense Carlos Linares cuestionó la decisión.
Una situación inusual se registró este lunes por la mañana cuando a un grupo de periodistas acreditados se les impidió el ingreso a la Sala de Prensa de la Casa Rosada para participar de las conferencias del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La medida se tomó sin informar los motivos en el momento, generando un inmediato debate.
Uno de los periodistas afectados relató que, al intentar ingresar, le informaron que por orden de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, le habían revocado la huella de acceso. «No nos dieron más explicaciones», aseguró.
En horas de la tarde trascendió que la restricción se aplicó a periodistas de medios vinculados, según un informe de la organización openDemocracy, a una presunta red de información financiada por el espionaje ruso, denunciada días atrás. El informe sostiene que un grupo denominado «La Compañía» habría financiado más de 250 notas en medios digitales argentinos.
Desde el oficialismo señalaron que se trató de una acción «preventiva» y adelantaron que se buscará avanzar con una revisión más profunda. «En caso de comprobarse, se hará la denuncia que puede ser por traición a la patria o injerencia de una nación extranjera», indicaron.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el senador nacional por Chubut, Carlos Linares, quien repudió lo sucedido. «Ahora impiden que periodistas acreditados en Casa Rosada y Cámara de Diputados que pertenezcan a medios cuestionados por la supuesta campaña rusa hagan su trabajo. Claro acto de censura en tiempos de democracia. Cada día, un poco peor», escribió en su cuenta en X.
Antecedentes de la investigación
En junio del año pasado, Manuel Adorni, por entonces vocero de prensa, denunció la presencia de grupos de espías rusos en el país, vinculados a la organización «La Compañía». Según la investigación oficial, este grupo tendría como objetivo conformar un grupo de personas leales a los intereses de Rusia para desarrollar campañas de desinformación e influencia contra el Estado argentino.
Adorni detalló que entre sus tareas se encontrarían la creación y difusión de contenidos en redes sociales, la influencia sobre organizaciones civiles y la obtención de información política. La denuncia encendió alarmas sobre posibles maniobras de injerencia extranjera.
En este contexto, el gobierno anunció la creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) dentro de la Policía Federal, oficializado el martes pasado.
