El condenado por las causas ‘Vialidad’ y ‘Ruta del dinero K’ debió ser trasladado desde el penal de máxima seguridad al hospital por una afección pulmonar. Sus abogados insisten en el pedido de prisión domiciliaria.
El empresario santacruceño Lázaro Báez fue internado de urgencia tras sufrir una descompensación en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, donde cumple su condena unificada. Según confirmaron las autoridades del Servicio Penitenciario Federal (SPF), el traslado se dispuso de forma perentoria debido a un cuadro severo de pulmonía.
Báez, de 75 años, permanece ingresado bajo estricta custodia médica y policial en el Hospital Interzonal de Ezeiza. De acuerdo con los primeros reportes a través de su entorno cercano, la condición clínica del expropietario de Austral Construcciones registró un marcado desmejoramiento durante los últimos días, lo que obligó a los médicos del penal a ordenar su derivación a un centro de mayor complejidad.
La internación reactivó los reclamos del equipo de defensa técnica de Báez, que viene solicitando de manera sistemática la concesión del beneficio de la prisión domiciliaria o morigerada, fundamentando el pedido en las múltiples patologías crónicas que arrastra el interno y que, supuestamente, no pueden ser atendidas correctamente en los efectores carcelarios.
Según los informes periciales presentados previamente por sus representantes legales, el cuadro de base del paciente incluye:
- Diabetes e hipertensión arterial diagnosticada.
- Bronquitis crónica y complicaciones respiratorias recurrentes.
- Una afección intestinal severa que le provocó episodios de hemorragias digestivas.
Los letrados argumentan que el cumplimiento de la pena en el pabellón común agravó sus dolencias previas, las cuales requieren de un esquema de monitoreo médico permanente y una dieta rigurosa que la estructura penitenciaria no logra estandarizar.
Lázaro Báez, quien supo ser uno de los colaboradores más estrechos del expresidente Néstor Kirchner, cumple actualmente una pena unificada a 15 años de prisión. La Justicia federal lo halló culpable como pieza central del esquema de lavado de activos y desvío de fondos estatales en las investigaciones conocidas públicamente como la ‘Ruta del dinero K’ y la causa ‘Vialidad’. A través de las licitaciones viales direccionadas en la provincia de Santa Cruz durante más de una década, Báez estructuró un conglomerado empresarial y financiero que le permitió acumular un millonario patrimonio inmobiliario y de tierras que hoy se encuentra embargado y bajo administración judicial.
