La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma del régimen de Zonas Frías, que limita los subsidios al gas natural. De aprobarse, al menos 15 provincias perderían el beneficio automático del 50% en las tarifas, afectando a millones de hogares. El proyecto pasa ahora al Senado.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones, la reforma del régimen de Zonas Frías impulsada por el Gobierno nacional. La iniciativa limita los subsidios al gas natural y podría dejar sin beneficio automático a millones de usuarios en todo el país. El proyecto obtuvo el quórum mínimo de 129 legisladores y ahora continuará su debate en el Senado.
La reforma busca modificar la ampliación aprobada en 2021, durante la gestión de Alberto Fernández, que había extendido descuentos en las tarifas de gas a regiones que históricamente no estaban incluidas. Con la nueva propuesta, el beneficio automático del 50% volvería a concentrarse únicamente en zonas históricamente frías: la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. Sin embargo, el subsidio ya no se aplicaría sobre el total de la factura, sino exclusivamente sobre el valor del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), lo que reduce el alcance real del descuento.
Las 15 provincias que quedarían alcanzadas por el recorte son: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, La Pampa, Tierra del Fuego, Jujuy, Salta y La Rioja. En muchas de estas jurisdicciones, el beneficio automático dejaría de existir y el acceso al subsidio quedaría limitado a usuarios vulnerables o incluidos en el esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
El diputado neuquino Pablo Todero, de Unión por la Patria, afirmó durante el debate: “Es mentira que no afecta a la Patagonia. La factura de gas de los patagónicos va a aumentar entre un 40% y un 60%”. Desde el oficialismo argumentaron que la modificación busca eliminar “distorsiones” generadas por tributos locales incorporados en las facturas de gas. El proyecto incluye un artículo que prohíbe sumar cargos ajenos al servicio, salvo los vinculados al alumbrado público.
Según cifras oficiales mencionadas durante el tratamiento parlamentario, alrededor de 1,6 millones de hogares podrían perder el beneficio automático si el proyecto se convierte en ley. En Córdoba, el gobierno provincial estimó que más de 680 mil usuarios quedarían fuera del esquema actual. Legisladores patagónicos señalaron que el clima extremo obliga a mantener un alto consumo residencial de gas durante gran parte del año y alertaron sobre posibles dificultades para afrontar las facturas.
El proyecto ahora se trasladará al Senado, donde necesitará mayoría para convertirse en ley. Gobernadores y bloques opositores anticiparon resistencia a la iniciativa.
