Concejales del bloque oficialista y un concejal opositor se retiraron de una reunión con el secretario de Gobierno cuando se planteó la posibilidad de extender nuevamente el contrato de la actual prestataria. Exigen que el Ejecutivo resuelva antes el proceso licitatorio y garantice quién prestará el servicio desde las próximas semanas.
La crisis del transporte público en Comodoro Rivadavia sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de tensión política e institucional. Luego de que el Ejecutivo municipal decidiera no firmar el contrato de concesión con la empresa MR —ganadora de la licitación para hacerse cargo del servicio urbano de pasajeros—, ahora el oficialismo en el Concejo Deliberante endureció su postura y anticipó que no acompañará una nueva prórroga con Patagonia Argentina mientras no existan certezas concretas sobre el futuro de la concesión.
La decisión del Municipio de frenar la firma del contrato con MR se conoció esta semana, cuando desde el Ejecutivo se argumentó que la empresa no había presentado toda la documentación requerida en el pliego licitatorio. Esa determinación dejó en suspenso la adjudicación y abrió un escenario de fuerte incertidumbre, teniendo en cuenta que el próximo 31 de mayo vence la actual prórroga otorgada a Patagonia Argentina para continuar prestando el servicio.
En ese contexto, el secretario de Gobierno, Sergio Bohe, mantuvo reuniones con distintos concejales para analizar alternativas y evaluar posibles salidas administrativas y políticas frente a la inminencia del vencimiento del actual esquema contractual. Sin embargo, el encuentro con el bloque oficialista terminó de manera abrupta cuando se planteó la posibilidad de avanzar en una nueva extensión del vínculo con Patagonia Argentina.
Según pudo reconstruir ADNSUR a partir del testimonio de concejales presentes, tanto integrantes del bloque oficialista como algún opositor, decidieron levantarse y retirarse de la reunión apenas comenzó a mencionarse la alternativa de una nueva prórroga.
“La postura de nuestro bloque es que hasta que no se resuelva el proceso licitatorio no vamos a aprobar ninguna prórroga. Nos levantamos de la reunión con Sergio Bohe apenas quiso empezar a hablar de una prórroga”, sostuvo la edil consultada.
La concejal explicó que el posicionamiento responde a la necesidad de contar primero con definiciones concretas sobre quién operará el servicio y desde cuándo. En ese sentido, remarcó que no es lo mismo discutir una extensión acotada y excepcional, con un contrato próximo a firmarse, que aprobar una continuidad indefinida sin garantías ni plazos claros.
“Porque no es lo mismo que nos digan que en 10 o 15 días se va a firmar el contrato, y con esa información pensar una prórroga hasta el primero de julio, que pensarla y aprobarla sin contrato firmado y sin certeza de que se vaya a firmar. Nosotros no vamos a avalar actos de ilegalidad como los que pretenden hacer”, advirtió.
Las declaraciones reflejan además una fuerte diferencia interna respecto de la postura inicial que había mostrado el Ejecutivo municipal tras la conferencia de prensa realizada el martes, cuando se hablaba incluso de una posible caída de la licitación.
“Por esto entiendo que hicimos dar marcha atrás o cambiar la postura que tenía el Ejecutivo cuando hicieron la conferencia de prensa del martes, donde hablaban de licitación caída, respecto a lo que comunican hoy”, señalaron.
Dentro del oficialismo consideran que la única salida viable es resolver el conflicto dentro del mismo proceso licitatorio y evitar avanzar en medidas transitorias sin sustento jurídico ni certezas políticas. Por eso, insisten en que cualquier conversación sobre una eventual continuidad de Patagonia Argentina recién podrá darse cuando exista una definición concreta sobre el nuevo concesionario.
“Como bloque entendemos que se tiene que resolver dentro del proceso licitatorio porque no hay margen para otra cosa. Una vez que tengamos esa garantía, nos podríamos sentar a hablar de una prórroga. Pero mientras no tengamos garantías de que esto se resuelve, no vamos a firmar ni aprobar nada, ni a charlar una prórroga”, afirmó.
La postura anticipa un escenario complejo para el Ejecutivo municipal. Si antes del 31 de mayo no logra resolver administrativamente la situación de la licitación y avanzar con la firma del nuevo contrato, necesitará inevitablemente del aval del Concejo Deliberante para extender nuevamente la concesión vigente. Sin embargo, el rechazo que ya anticipa el propio bloque oficialista deja al Gobierno sin margen político para impulsar esa alternativa.
La preocupación dentro del Concejo también pasa por evitar una extensión indefinida del actual esquema, en un contexto donde el servicio viene siendo cuestionado desde hace años tanto por usuarios como por sectores políticos.
“No se puede aprobar una prórroga sin saber siquiera si ya hay prestador del servicio. No podemos estar dos años más así”, expresó la concejal.
Además, desde el oficialismo admiten que ni siquiera existen precisiones sobre las condiciones en las que Patagonia Argentina podría aceptar continuar prestando el servicio, en caso de que se intente negociar una nueva extensión contractual.
“Desconocemos en qué términos podría pretender Patagonia Argentina que el municipio le dé una prórroga. Pero una vez que esté resuelta la licitación, recién ahí hablaremos del tema. Si no se resuelve, la prórroga no tendría fecha de inicio ni finalización. Y no la vamos a acompañar”, concluyó.
De esta manera, el conflicto por el transporte público entra en una etapa decisiva. Con menos de diez días para el vencimiento de la actual prórroga, el Ejecutivo municipal enfrenta la presión de resolver el proceso licitatorio contrarreloj para evitar un escenario extremo: quedarse sin respaldo político para garantizar la continuidad del servicio de colectivos en la ciudad.
