En el marco del juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan, el capitán de navío Sebastián Marcó afirmó que no se podrá determinar con certeza la causa del siniestro ocurrido en 2017.
El próximo 15 de noviembre se cumplirán nueve años del hundimiento del ARA San Juan, que causó la muerte de 44 tripulantes en aguas del Atlántico Sur. En el juicio oral y público iniciado en marzo, se juzga al contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo, al capitán de navío Claudio Villamide, al capitán de navío Héctor Alonso y al capitán de fragata Hugo Miguel Correa por incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes de oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.
En la jornada del martes, el capitán de navío Sebastián Andrés Marcó, ex comandante del ARA Salta, declaró ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz. Marcó había sido jefe de navegación y de comunicaciones del ARA San Juan y mantenía una relación cercana con el comandante de la nave al momento del hundimiento, Pedro Fernández.
Durante su testimonio en Río Gallegos, Marcó analizó las hipótesis sobre lo ocurrido entre la noche del 14 y la mañana del 15 de noviembre de 2017, cuando el submarino desapareció tras reportar un problema eléctrico por ingreso de agua en el sector de baterías. Señaló que el incidente inicial habría sido controlado tras salir a superficie en medio de un temporal, y que luego navegó varias horas antes de volver a inmersión.
Marcó sostuvo que la última conexión satelital conocida se registró alrededor de las 8.50 de la mañana y que “no sabemos qué pasó”. Afirmó: “La única certeza es que el submarino se fue demasiado en plano e implosionó”. También participó del Consejo Asesor del Arma Submarina en diciembre de 2017, donde se evaluaron hipótesis como explosión interna por acumulación de hidrógeno, pérdida de control durante maniobras de inmersión o fallas estructurales agravadas por el temporal.
El testigo insistió en que ninguna teoría puede comprobarse de manera definitiva. “Nadie, nunca, lamentablemente, va a saber qué pasó a las 10.51”, expresó ante los jueces. Y agregó: “No se va a saber nunca”.
El juicio oral continuará hasta el próximo 4 de junio. Los imputados son altos mandos de la Armada acusados por presuntas responsabilidades en el control operativo y el estado del submarino antes de la misión.
