La petrolera, que se consolidó como la principal productora independiente del país tras la compra de activos de Equinor, proyecta un salto significativo en producción y exportaciones. El plan incluye un fuerte incremento de inversiones y la adhesión al RIGI para acelerar desarrollos en la cuenca neuquina.
Vista Energy profundiza su apuesta en Vaca Muerta. Tras la adquisición de la participación de Equinor en los bloques Bandurria Sur y Bajo del Toro, ubicados en la cuenca neuquina, la compañía incorporó 22.000 barriles diarios de petróleo equivalente (boe/d) a su producción y se posicionó como la principal productora independiente de petróleo de la Argentina.
Con esa incorporación, la empresa supera los 160.000 boe/d de producción total y revisó en forma integral su plan de negocios para los próximos años. El plan de inversiones para 2026 asciende a USD 1.800 millones, un incremento del 12,5% frente al monto que la empresa había anticipado en noviembre pasado. Los números reflejan una compañía que acelera el ritmo en un contexto en el que Vaca Muerta consolida su protagonismo en el mapa energético global.
Galuccio: «Un salto significativo en producción y exportaciones»
El presidente y CEO de la empresa, Miguel Galuccio, fue directo al definir el nuevo momento de la compañía. «La reciente incorporación de activos le ha dado a Vista una mayor escala: nos permite dar un salto significativo en producción, exportaciones y capacidad de desarrollo en Vaca Muerta», sostuvo el ejecutivo.
Galuccio también destacó la trayectoria de la firma: «En apenas ocho años pasamos de ser un startup petrolero a convertirnos en el principal productor independiente de petróleo de la Argentina y en el mayor exportador de crudo del país. Esta nueva fase, además, profundiza nuestro posicionamiento como una plataforma de crecimiento de largo plazo, y acompaña el protagonismo que está teniendo la Argentina en el mapa energético global.»
Para 2026, Vista proyecta un EBITDA ajustado de USD 3.000 millones, lo que implica un salto del 58% respecto de los USD 1.900 millones que la empresa estimaba previamente. Son cifras que, en el lenguaje del sector, confirman que la compañía no está en modo de consolidación sino de expansión.
El horizonte de inversiones va bastante más allá de este año. Vista prevé desembolsar USD 5.600 millones entre 2026 y 2028, un 17% por encima de la proyección que la empresa tenía en noviembre de 2025. El objetivo es alcanzar una producción de 208.000 barriles diarios de petróleo equivalente para 2028, con un incremento del 16% respecto de la meta anterior. Hasta el momento, la empresa acumula más de USD 6.500 millones invertidos en el país.
La actualización de las proyecciones también contempla una mejora sustancial en la generación de caja: Vista estima un free cash flow acumulado de USD 2.800 millones entre 2026 y 2028, un 87% más que los USD 1.500 millones comunicados en noviembre de 2025. Parte de ese flujo será destinado a reducir la deuda financiera, con la meta de alcanzar un índice de apalancamiento neto de 1,0x para finales de 2026, dos años antes de lo previsto originalmente.
La vista puesta en 2030: 250.000 barriles diarios
La empresa también actualizó su perspectiva de largo plazo y proyecta una producción de 250.000 barriles equivalentes diarios hacia 2030, un 25% por encima de los 200.000 barriles anunciados en noviembre de 2025. Para ese año, Vista estima además un free cash flow recurrente de USD 2.000 millones anuales, un 33% más que la estimación anterior.
El RIGI, como herramienta para adelantar inversiones
Vista confirma que avanza hacia el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La petrolera tiene previsto incorporar inicialmente áreas como Águila Mora y Bandurria Norte al esquema de incentivos, y también contempla la posibilidad de sumar otros activos en el futuro, según el progreso de los acuerdos en desarrollo en Vaca Muerta.
Galuccio explicó la lógica detrás de esa decisión: «La mejora en las tasas de retorno de estos bloques debido a los incentivos fiscales es un fuerte estímulo para acelerar el capex en estos bloques no desarrollados, que de otro modo no serían priorizados en nuestro plan de desarrollo hasta aproximadamente 2030.» En otras palabras, el RIGI permite adelantar producción que, de otro modo, llegaría media década más tarde.
Los resultados del primer trimestre de 2026 dan sustento a esas proyecciones. Entre enero y marzo, Vista registró una producción total de 134.741 boe/d, un incremento del 67% respecto al mismo período del año anterior. Ese aumento respondió a la incorporación del 50% del bloque La Amarga Chica, adquirida en abril de 2025, y al desarrollo de nuevos pozos en las áreas operadas directamente por la compañía.
En materia de crudo, la producción promedio fue de 116.655 barriles diarios, con una suba interanual del 68%, lo que posicionó a Vista entre los actores más activos del segmento no convencional del país.
