Tras un anuncio de apertura en el Estrecho de Ormuz, el precio del crudo experimentó una fuerte baja matutina que luego se moderó. Analistas señalan que esta volatilidad no se traduciría en una reducción inmediata de los precios de naftas y gasoil en el mercado interno.
La cotización internacional del petróleo registró una abrupta caída esta mañana, de casi un 13%, como reacción al anuncio de apertura del estratégico Estrecho de Ormuz. Sin embargo, esta baja inicial no se sostuvo de manera completa. Según informaron medios internacionales, las vías de navegación aún no son consideradas totalmente seguras, en parte por la presencia de minas, lo que mantiene elevados los costos de los seguros para los buques petroleros. Esta situación depende de las disposiciones del régimen de Irán.
Estas dudas se reflejaron en la cotización a lo largo del día. El crudo Brent, referencia para Argentina, había retrocedido hasta los 87 dólares, pero al cierre de la jornada se acercó a los 92 dólares, recuperando parte del terreno perdido. Cabe destacar que la tregua en la zona tiene un plazo establecido de 15 días, en el marco de un alto el fuego entre Israel y Líbano, mientras Estados Unidos e Irán retoman negociaciones.
Analistas locales advierten que, incluso si se mantiene una baja circunstancial, es improbable que esto se refleje en los precios de los combustibles en surtidores de manera inmediata. En el mercado interno, se considera que si los precios se hubieran alineado totalmente con el alza internacional, el incremento habría sido mayor al registrado. Además, desde el 1 de abril, YPF anunció un congelamiento de precios por 45 días, estableciendo un valor de referencia interno para el barril cercano a los 85 dólares.
De este modo, solo se podría esperar una mejora en los precios si el barril volviera a perforar el piso de los 80 dólares, un escenario que hoy parece complejo dada la volatilidad y la falta de una solución definitiva al conflicto. Proyecciones de organismos como la Agencia Internacional de Energía contemplan un escenario de alta volatilidad hasta fin de año.
En paralelo, el mercado de combustibles en Comodoro Rivadavia confirmó una baja en las ventas durante el primer trimestre del año. Entre enero y marzo de 2026, la caída superó el 30% en comparación con el mismo período de 2025. En esa ciudad, los precios de la nafta Súper y el Diesel 500 de YPF registraron aumentos significativos en marzo. En el escenario actual, no se avizora una retracción de los precios en surtidor a menos que el barril retorne a valores cercanos a los 60 dólares, como los registrados antes del conflicto.
