La medida de contención de precios por 45 días, anunciada por YPF, desacopla el valor interno del crudo del internacional. Analizamos cómo este mecanismo, similar al histórico «barril criollo», afecta los ingresos por regalías de la provincia.
El anuncio de un esquema de contención de precios por 45 días para los combustibles, denominado «amortiguador», genera un escenario mixto para las provincias productoras de petróleo como Chubut. El mecanismo implica fijar un precio interno de referencia para el crudo, estimado entre 85 y 88 dólares por barril, desvinculándolo parcialmente de la cotización internacional, que en marzo promedió los 102 dólares.
Este sistema no es nuevo. Durante gran parte de las últimas dos décadas, se aplicaron esquemas similares, conocidos como «barril criollo» o «precio sostén». Según un informe de ADNSUR basado en datos del Ministerio de Hidrocarburos de Chubut, entre 2003 y 2023, la provincia dejó de percibir más de 1.500 millones de dólares en regalías debido a que estas se liquidan sobre el precio interno, generalmente más bajo que el internacional.
El balance del nuevo «amortiguador» para Chubut presenta luces y sombras. Por un lado, se proyecta una mejora en los ingresos de febrero a marzo, con un precio promedio que pasaría de unos 63 a 85 dólares, un aumento cercano al 35%. Sin embargo, esta suba se ve atenuada por la caída en la producción, que en febrero fue de alrededor del 10% mensual. Se estima que la recaudación por regalías podría pasar de 24 millones de dólares en febrero a unos 30 millones en abril, lo que representa una mejora del orden del 25%.
No obstante, el dato de fondo persiste: si el precio interno estuviera plenamente alineado con el internacional, los ingresos provinciales serían mayores. El esquemo plantea una tensión conocida entre la estabilidad de precios para los consumidores y la captación de renta petrolera en las provincias donde se genera.
El contexto actual agrega complejidad: Chubut enfrenta una producción en descenso y restricciones fiscales. El contraste se hace evidente cuando, al mismo tiempo que se aplican estos mecanismos que limitan ingresos, la provincia debe recurrir a anticipos de coparticipación que devuelve con tasas de interés.
Así, el «amortiguador» no solo busca estabilizar los precios en los surtidores, sino que también reabre el debate sobre la distribución de la renta petrolera en el país.
