El máximo tribunal del país confirmó la pena contra Samuel Josué Figueroa, declarado culpable de abuso sexual agravado contra dos niñas entre 2000 y 2007. El fallo revirtió una anulación previa del juicio, argumentando que la demora en fijar la pena, causada por la pandemia, no perjudicó el derecho de defensa.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la condena a 14 años de prisión contra Samuel Josué Figueroa, un pastor evangélico declarado culpable de abuso sexual con acceso carnal agravado. Los hechos ocurrieron entre los años 2000 y 2007 en la localidad chubutense de El Maitén. La víctima principal tenía 8 años al inicio de los abusos, y también fue atacada su prima, quien en ese momento tenía entre 13 y 14 años.
Figueroa convivía con la familia y ejercía un rol de autoridad religiosa, un contexto que, según se determinó, facilitó la manipulación y demoró la denuncia hasta el año 2017. El juicio se realizó en marzo de 2020 en la ciudad de Esquel, donde fue declarado culpable. La pena de 14 años se dictó en agosto de ese mismo año, debido a las restricciones sanitarias por la pandemia.
La defensa del imputado planteó la nulidad del proceso al considerar excesivo el tiempo transcurrido entre el veredicto y la fijación de la pena. En 2021, un tribunal de Chubut aceptó este argumento y anuló el juicio, lo que abría la posibilidad de repetir todo el proceso. Sin embargo, la Corte Suprema revirtió esa decisión.
El máximo tribunal sostuvo que la demora estuvo justificada por la emergencia sanitaria y que no se comprobó un perjuicio concreto al derecho de defensa del acusado. Por el contrario, advirtió que anular el juicio implicaba un daño significativo para las víctimas. El fallo cierra un proceso judicial que se extendió durante años.
Ante señales o sospechas de abuso, especialistas recomiendan actuar con rapidez y cuidado para proteger a las víctimas. En Argentina, se puede llamar a la línea 102, gratuita y disponible en todo el país, para recibir orientación o realizar consultas en situaciones que involucren a niñas, niños y adolescentes.
