La medida fue resuelta por el juez Marcos Nápoli, en el marco de la audiencia de control de detención, luego de los allanamientos impulsados por el Ministerio Público Fiscal que derivaron en su detención.
Violencia reiterada y desobediencia judicial
Según expusieron las fiscales Griselda Encina y Claudia Ibáñez, el episodio más reciente ocurrió el 15 de marzo, cuando el imputado se presentó en la vivienda de su ex pareja pese a tener una prohibición de acercamiento vigente.
De acuerdo a la investigación, el hombre ingresó por la fuerza al domicilio, causando daños, y luego se dirigió a la casa contigua donde se encontraban la víctima, su madre y la hija de ambos, de tres años. Allí profirió amenazas de extrema gravedad, rompió vidrios y dañó el vehículo de la mujer.
El caso se suma a un hecho previo ocurrido el 20 de febrero, cuando el acusado habría golpeado a la víctima en el rostro tras una discusión, provocándole lesiones que fueron certificadas.
Amenazas y antecedentes
La causa también incorpora amenazas posteriores a través de mensajes y audios enviados a la familia de la víctima, donde el imputado advertía sobre posibles represalias.
Además, el hombre cuenta con antecedentes penales por hechos violentos, incluyendo condenas previas por lesiones, amenazas, violación de domicilio y portación de arma.
Decisión judicial
Frente al riesgo de reiteración de los hechos y la gravedad de las acusaciones, la Fiscalía solicitó seis meses de prisión preventiva. Sin embargo, el juez resolvió fijar la medida en tres meses, considerando el avance de la investigación y la posibilidad de elevar la causa a juicio en un plazo menor.
La calificación legal incluye desobediencia judicial, violación de domicilio, daños y amenazas en contexto de violencia de género, en concurso real.
